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miércoles, 17 de junio de 2015

Titanic

Día 16 de junio. Sigo sin poder escribir poemas a partir de una palabra. Estaba pensando en pistachos y nada. Si la felicidad pudiera medirse en momentos, supongo que el día de ayer fue uno de esos. Y para celebrarlo hice tartas de chocolate, muchas tartas de chocolate, la tradicional tarta de chocolate de la familia, desde que mamá consiguió aquella ficha de cocina coleccionable donde venía la receta y decidió ponerla en práctica. Y yo en su momento también les pasaré la fichita a mis niñas. Y por ser receta familiar casi que me cuesta compartirla con nadie. No es que casi me cueste, es que lo evito descaradamente. Sí. Hice muchas tartas. Tantas como masa cabe en un barreño de diez litros. Y es que las alegrías que te dan los hijos sólo son cuantificables en momentos de felicidad y en tartas de chocolate de la receta de la ficha secreta de la familia. Pero "hélas" los momentos como así lo indica la palabra son espacios de tiempo cuantificables y como todos los espacios cuantificables tienen un principio y un final.



Día 17 de junio. El día de las quiches lorraines. Y eso nos traslada al día de hoy, uno de esos días en los que de pronto dos palabras se encuentran en tu cabeza y te golpean. Verso en rama. Claro que eso sucede más o menos cuando le da la gana y cuando eso sucede, lo único que quieres es salirte del mundo. Pero claro, tenemos tarde de evaluaciones, así que habrá que esperar a después. Y cuando te alegras de llegar antes a casa para dedicarte a esas dos palabras que te han golpeado hace un rato entonces aparece la niña y te enseña el papelito que le ha dado la maestra donde dicen sugieren animan a que las mamis participen en el día de la interculturalidad cocinando un plato internacional. Mami, la Doa va a llevar un plato pakistaní, y la Jazmín un plato holandés y Estefanía y Abel platos rumanos. Y miras a la niña y piensas en tus dos palabras y en las ganas que tienes de quedarte con ellas y de darles vueltas al infinito y sabes que habrá un día en que irremediablemente no puedas cumplir con las expectativas de la niña y que ese día marcará el principio del fin o el principio de los reproches al infinito por el que todos los padres hemos de pasar tarde o temprano. Pero ese día todavía no ha llegado nena y súpermami te va a hacer une quiche lorraine porque es francesa, franchuta, gabacha o gaba como le decían en la facu, y porque si la hubieran avisado con dos días de antelación habría hecho los diez litros de tarta de chocolate de la ficha secreta dos días después,  total, pero no pasa nada, nada que no tenga que ver con los moldes de los chinos y el pinche cocina que en lugar de dos, hemos hecho casi cuatro, porque la primera se ha pegado, y la tercera pues, que son las 23:25, hay una masa quebrada amorfa esperando a medianoche para salir de la basura y estamos todavía vigilando el horno para que no se queme el último intento de quiche. Para la segunda niña. Pero estamos bien.

Y no sé por qué pero me ha venido a la mente la otra noche en la que estábamos cenando en El Rinconcillo, que es como cenar fuera del mundo y cómo de pronto aquella frase me golpeó porque a mí las frases y las palabras me golpean.

Y mientras se hundía el Titanic, nosotros seguíamos tocando.

¡¡¡Buenas noches!!! ¡¡Muac muac muac!!






viernes, 12 de junio de 2015

La madre

Coche aparcado en doble fila frente al pabellón de deportes con las luces de emergencia puestas, ventanilla abierta que deja salir las melodías de los 40 Principales, y asiendo fuerte el volante, ahí está sentada la madre, quieta, esperando, con la mirada perdida no se sabe donde. Dos lagrimones corren por sus mejillas. No son dos lagrimones, son dos ríos de lágrimas que no cesan de caer. Y es que es la última sesión de kárate de las niñas con el sensei Pepe. Se ha dado cuenta ahora. Y todo lo que suene a último va a resultar muy duro para la madre. Menos el momento de perder de vista a las zorras, ese le va a importar cojón y medio. Pero, y todo lo demás, ¿qué? ¿Cuánto tiempo va a durar este calvario? Siente pánico hacia las despedidas. Es sólo una fobia más que añadir a la lista actual de fobias. No, si un psiquiatra se haría de oro con ella. Si no fuera por ese terror que siente por los ansiolíticos y es que la gente se queda tocada con las drogas que lo ha visto ella. Y además está lo sentimental que se pone y que nunca supo reprimir las lágrimas. Tanto es así que hace un rato no ha querido asistir a la entrega de diplomas porque sabe perfectamente que habría sido incapaz de reprimir el llanto. Prefiere llorar en el silencio de su asiento amenizado por los 40 Principales. Lo de sentimental le viene de familia. De parte de padre. El sensei Pepe ha sido muy bueno. Esperemos al menos que la despedida no les cause ningún trauma a las niñas. De pronto como un vendaval se llena el coche de voces infantiles. La madre se limpia como puede los ojos. "¡¡Por fin la última clase de kárate!!" "¡Quiero ir al parque!" "¿Y no os ha dado pena???" "¿Pena?" "¡Al menos os habréis despedido como Dios manda!" "Buenoooo, seeeeh..." Entra el padre. "Pero ¿es que no se han despedido de Pepe?" "Buenooo, a su manera..."

Y las lágrimas dejaron de fluir de golpe dando paso a la indignación de tener unas niñas de corazón tan duro. Le habrán salido al padre.

martes, 28 de abril de 2015

Al día siguiente

... se te queda tal relajo en el cuerpo que se tercia un cigarro. Como los de después de un buen polvo. Pero no te lo fumas todavía porque es temprano. No tanto como el viernes cuando amaneciste en el salón de tu casa a las 5 de la mañana sin mucho más que hacer que gastarte las cinco vidas del Candy Crash. De eso hace ya cien años. Pero aún así es temprano. Creías que la noche del gran día por fin dormirías a pierna suelta pero el insomnio se te ha hecho crónico a base de darle vueltas a la cabeza. Quedan algunos cabos, algunos flecos por cortar y por fin dormirás a pierna suelta. Como después de un buen polvo.

Y desde que te has levantado llevas también un ligero ramalazo a inopia en la cara con levantamiento de ceja incluido. Has dedicado muchos martes de tres años de tu existencia para ese momento culminante y ni siquiera hiciste el ademán de sacar la cámara de fotos. Y no es que seas muy de fotos. Pero hija mía, no tener ni una sola foto de dinámica de grupo de "ese" momento, lo tuyo es un poco strong. Así que os volveréis a vestir para el Corpus y simularéis un convite en la playa. Que no se diga que no tienes recursos para todo.

Lo segundo que has hecho después de no fumarte el cigarro ha sido meterte en el whatsapp y borrar grupos y demás chorraditas. Se acabó. Después de tres años, has colgado el hábito. Ya puedes escribir "un buen polvo" con total tranquilidad. Y no es que- pero bueno, antes lo hacías con nocturnidad, alevosía y en plena conciencia del pecado que cometías, que siempre te ha gustado el morbo y el peligro por más carita de good girl y de arrepentimiento que pongas después.

Hoy es martes, mi primer martes libre después de mucho tiempo y me sabe a gloria. Free por fin para hacer lo que me entre en gana. Así que vamos a seguir escribiendo...

Feliz Semana a todos!





miércoles, 22 de abril de 2015

Secuestrada

Que tu amante te deje por una abogada y que se larguen juntos a Estocolmo mientras su ex te persigue para matarte no es ni de lejos comparable con padecer los preparativos de una primera comunión. Más quisiera yo.

Y no hallando otra causa plausible, he llegado al fiable diagnóstico de que tal ha sido el desgaste emocional y físico de las últimas semanas entre viajes, planificaciones, contratiempos, incompetencias, y mezquindades, ¡cuántas mezquindades Dios mío! que hállome desde ya no recuerdo cuando (el jueves pasado) aquejada por un terrible e insólito virus que lo mismo parece una gripe que una alergia, el ébola o un arma bacteriológica letal. Que fue exactamente lo que le sugerí a aquel medicucho de pequeño tamaño y de nombre imperial cuando me dirigí a urgencias el lunes exasperada por la ausencia de mejoría en mi estado; y en el estado en el que me hallaba de frágil y febril conciencia ¿sabéis lo que me dijo??? Pues aquel Napoleón Bonaparte me espetó si nunca había padecido un virus que cursara más de cuatro días, a lo que le espeté que de ninguna manera, a lo que me espetó que un virus podía cursar hasta diez días a lo que le espeté´¿en qué hemisferio si se puede saber?? Bueno fue un cruce de espetaciones esperpéntico sin traspasar la delgada línea de la fría educación. ¿Cuándo me he quejado yo de ninguna enfermedad? ¿Cuándo? ¿Nunca?

Si tuviera que empezar, seguir o acabar describiendo cualquiera de las minucias que han desgastado mi proverbial paciencia hasta postrarme en la cama probablemente no tendría blog suficiente para hacerlo.  He visto presenciado sufrido oído cosas en este proceso que no os creeríais pero que con un mínimo de empatía os quitaría el sueño como poco un par de noches.

Así que puedo afirmar categóricamente que ¡¡¡ojalá tuviera un amante infiel dispuesto a largarse a Estocolmo con su abogada y una ex-mujer asesina persiguiéndome!! Porque al menos le estaría dando un uso excitante y menos aterrador a mi existencia.

Ha sido una semana que podemos calificar como rotundamente espantosa. Estoy agotada todavía pero mientras disminuyo paulatinamente las dosis de barbitúricos ingeridos, poco a poco siento de nuevo el apetito por escribir. Poco a poco. Pero eso ya es un avance. 

Feliz y Sana Semana,

jueves, 9 de abril de 2015

No soy Virginia Woolf

No. 
Por varios motivos. 
El primero, más allá de toda evidencia ontológica, es que obviamente no soy una afamada/consagrada escritora.
El segundo es que de ser Virginia Woolf, no tendría niñas. 
Y eso nos lleva a la primera verdad absoluta. Y es que de no tener niñas no habría sido engullida literalmente por ninguna primera comunión. 

Preparativos de los fastos de una primera comunión 
como modus vivendi/operandi/Leitmotiv de una existencia

¿Patético? No, todavía no.
Hay people, muchas, que viven en una celebración perpetua hecha de mantelitos de papel de colores pasteles y de centros de flores y de candy bars y que son muy felices. Todo consiste en realizar el proceso inverso al de ahondar. Y luego está el tema de los "gilipollas". Pero volviendo al proceso invertido, a veces no se está tan mal en la superficie, creedme, sin tantos sueños irrealizables, tantas aspiraciones egocéntricas, tanto desengaño existencial. Y luego está el tema de los gilipollas y llegamos a la segunda verdad absoluta y es que los gilipollas son como las setas que crecen en los lugares más húmedos, lóbregos y pantanosos. Y ahí va la tercera verdad absoluta, que una exposición repentina a un número excesivo de gilipollas puede producir una reacción de inmunización. Y eso es lo que ha ocurrido esta semana. Y estamos a jueves. Digamos que hemos sufrido una sobreexposición brutal y ahora mismo nos hallamos anestesiados. 

No, no soy Virginia Woolf. Al contrario. Estoy en el proceso inverso al de convertirme en Virginia Woolf. Mi mayor alegría de esta semana (aparte de que por fin la fotógrafa ha atinado con mi email y por fin me ha mandado el recordatorio para que le dé el visto bueno para que los imprima a quince días vista para la boda; pero cada vez guardo menos esperanza en cuanto a recibir las peladillas a tiempo, y he dicho que sí a una tarta de yema tostada cuando todo el mundo sabe que lo que se lleva ahora es el fondant porque la dueña me ha convencido de que es una tarta ligera para que la gente no se empache después del coulant, pero ¿y si lo que de verdad sucede es que no sabe hacer tartas con fondant???? y todavía no sé si la mitad de los invitados va a venir y si van a querer solomillo de buey o presa o gallopedro o bacalao cuando obviamente la respuesta correcta es la de "solomillo de buey"!!!! ufff)

así que cuando digo que mi mayor alegría de esta semana ha sido superar el nivel 133 del candy crush después de dos días, espero que eso os dé una idea de la cota de patetización (conversión al patetismo, sí, ya) alcanzada estos días. Y si además añado que lo que más me ha inspirado esta semana es el gallo que anoche cantaba cocoricó como lo hace todas las noches a eso de las 23:30, cuando no hay granja alguna en ningún sitio, ¿de dónde salen esos gallos y por qué cantan de noche???

¿debo seguir hundiendo mi imagen bloguera en el fango????

"Tsss" (onomatopeya del chasquido de lengua que hacen las madres y que acompañan con un ligero movimiento de negación de sus cabezas en señal de desaprobación). En fin...

¡¡Gracias por la paciencia y que paséis un estupendo fin de semana!! ¡Besitos a todos!

miércoles, 1 de abril de 2015

De comuniones

Ante una situación de intenso estrés, pongamos por ejemplo organizar una primera comunión, sólo tiene cabida una actitud: centrarse en los dos o tres aspectos principales, minimizando así el impacto que puedan provocar los demás detalles, como por ejemplo

que la chica que ayer tomó nota de cómo queríamos la tarta se olvide de comunicárselo a su jefa  por ahora invisible y que al final no haya tarta, ¡no pasa nada!

Que al final se extravíe el papel donde la encargada de la Dulce Alianza ha apuntado mi pedido de dos kilos de peladillas rosas y blancas y que tendrían que llegar como muy pronto en quince días tal vez unos pocos más desde Barcelona, papel que ha metido en el cajón de sastre de los catálogos sin más, ¡no pasa nada!

Que el vestido de la niña que la chica de la lavandería ha insistido en quedarse para que no se arrugue antes de la ceremonia sea confundido, perdido, robado, desvanecido, por una simple regla de Murphy  de las lavanderías o que ese día la lavandería no abra debido a una catástrofe natural y al final nos quedemos sin vestido, ¡no pasa nada!

Que a la Leo se le olvide llamarnos a la hora H del día en cuestión para hacerle los rizos a la niña o que llame tarde o que lleguemos justo antes de que empiece la ceremonia, con ataque de nervios y sin maquillaje incluido, ¡no pasa nada!

Y eso sólo son los detalles de esta semana. Existen tantas variables, tantas situaciones catastróficas imaginables como horas faltan para la ceremonia. Incluso para después. Pero lo llevo todo súper bien. Además el otro día me compré unos zapatos color nude fa-bu-lo-sos y ya me he quitado la mitad de las preocupaciones de encima. Yo, ¿estresarme? ¿Cuándo?

¡Feliz día a todos!

miércoles, 4 de marzo de 2015

Pandiculando

Acabo de librar una dura batalla contra un mínimo común múltiplo. Yo. Moi. Nivel tercero de primaria.

Varios vecinos necesitan comprar detergente y suavizante. Observa las ofertas: 
detergente: 3x1
suavizante: 2x1
¿Cuántos se deben juntar para que salga más barato?

Blablabla. Y la niña, claro, se cree ahora que su madre es tonta. Políglota que es su madre, pero como no controla los mínimos comunes múltiplos pues es tonta. Yo las ofertas las compro para mí, yo solita, no voy montando asambleas vecinales para comprar detergentes, y sinceramente tampoco conozco a seis vecinos con los que ir juntitos a comprar al mercadona ni estoy metida en ninguna cooperativa. 

Uuufff. Cómo me agotan estos planteamientos. Ni siquiera tienen la decencia de llamarlo múltiple. No vaya a ser que los genios matemáticos hispanohablantes se pierdan en el contexto. 

Pero ¿sabéis qué? Me la sopla. Me la trae al pairo. Me pandiculo con el mínimo común múltiplo. Sí. Definitivamente acabo de darme cuenta de que el mínimo común multiplo me produce una pandiculación extrema y muy muy placentera. Ummm. Qué gusto.

¿A mí con esas?? ¡JA!

martes, 10 de febrero de 2015

La niña

Nos la ha vuelto a hacer. ¿Cuánto tiempo ha tardado? Dos años y medio y zasca. Y mira que todo iba muy bien hasta esta mañana. Todo fantástico. Digo, desde ayer.

Menos la peli de anoche, Monsieur Lazhar, tremenda película francocanadiense, o sea québécoise, sobre profes, cosas del gremio, con un argumento tan simple como demoledor, una arma de destrucción masiva contra el optimismo y la sonrisa. Nota mental: no volver a ver una peli independiente en lunes. Sólo series suecas.

Pero aparte de eso, todo iba estupendamente bien. Demasiado bien para un principio de semana diría yo.

Y entonces, cuando sólo quedaban quince minutos para irnos al cole, recordé el sueño que había tenido sobre exámenes de cono, pregunté a la niña cómo se decía muñeca en inglés... Entonces, dime lo que es una función de relación... Espera que coja el libro. Defíneme la vista. ¿La vista tampoco? ¿El olfato? ¿NADA DE NADA??????

(SINVERGÜENZA, GANDULA, QUE NO TE HAS ESTUDIADO EL EXAMEN?????? POR QUÉ NO TE HAS ESTUDIADO EL EXAMEN?????? NOS DIJISTE QUE TE LO SABÍAS!! NOS HAS MENTIDO!! SIN VERGÜENZA, GANDUUUULA!!!! YO LA MATO!!!)

Comentario de los abuelos aquí presentes. No le chilles a la niña. No te pongas así con la niña. Estás histérica. Deja a la niña. No le digas esas cosas a la niña. Pobrecica niña.

Desarrollo del día hasta volver a casa y contemplar el arrepentimiento en la cara de la niña: interminable.
Interés en cualquier otra cosa que no fuera el examen no estudiado de la niña: ninguno.
Arrepentimiento en la cara de la niña: 0
Cachondeíto en la cara de la niña: a tutiplén.
Sartén de macarrones: carbonizados.
Pata de un taburrete: rota.
Estado del cocón familiar: en peligro.

Ocho años y medio y en el año de su comunión. Cuarto mandamiento: No mentirás nunca a tu madre. Tres años de catequista por ella, y ¿¿¿¿para esto?????  Estoy moralmente destrozada. Y como madre, sé ahora que he fracasado estrepitosamente, no sé en qué, pero no dejo de pensar que todo es por mi culpa.  

Y mira que mi marido y yo estábamos genéticamente predispuestos a tener hijos académicamente perfectos. Nunca le dimos un quehacer escolar a nuestros padres. Ni un solo quebradero. Estudiamos sin que nadie nos dijera nunca que tuviéramos que hacerlo. Entonces, ¿por qué?

Un día gris. Incluso me molesta el frío ahora. Mi madre ha intentado animarme un poco trayéndome un pastel de carne. Tiene una pinta que ni te cuento. Eso, y que se le ha roto el horno.

En fin. Que voy a llorar un rato delante de la niña a ver si con el chantaje emocional consigo ablandarle su duro y pequeño corazón. Ayyyy,   

lunes, 9 de febrero de 2015

De tablets y de masterchef

¿Habéis probado a instalar la app de masterchef junior en una de esas tablets que regalan a las niñas? Sí, una de esas. ¿Habéis probado a instalarla en dos???? ¿Nooo?

¿Sabéis ese momento en el que sois súper felices porque tenéis toda la tarde para dedicarla a vosotras mismas? Un poco de ejercicio, unas cuantas manualidades, tal vez algún capricho en la cocina, feliz, lo que se dice feliz, y entonces viene la niña, preciosa por cierto, y con su dulce vocecita, os pide que instaléis la dichosa app del masterchef junior en su tablet porque ayer tuvisteis la brillante idea de instalarla en la tablet de la hermanita??? 

Todo sea dicho de paso, instalada está. Se ve el icono en la pantalla y todo. Ahora bien sin usuario y sin posibilidad alguna en este siglo de tener uno, porque cada vez que intento meterme con una cuenta me dice que el usuario con el que quiero entrar no existe, pero tampoco me deja crear ninguno nuevo porque cuando voy a re-ingresar los datos me dice que ese usuario ya existe porque ooooh  sorpresa lo acabo de crear yo y que debo vincular el nuevo usuario a otra cuenta. Entrando así en un bucle atemporal de usuarios que voy creando sin que me deje acceder a ninguno por estar ya creados por mí. 

¿Voy demasiado deprisa o preferís que os haga un esquema???? Pero claro, que eso la peque no lo sabe. 

Una hora y media intentando instalar la dichosa application. ¿La he instalado? Eso dice. ¿Que dónde está? No lo sé, dímelo tú. Pone textualmente en el google play: INSTALADA. Añadiría que por fin. Porque he estado a punto de agujear la pantallita con el dedo. Porque la ***** app no quería admitir la dirección de correo de la tablet sino la mía, la del móvil, la que metí una vez, una sola **** vez y se ve que las cuentas gmail son así de retrasadas, o es la tablet, vete tú a saber, y no me deja vincular todos los aparatos que me sale del ************ a la misma cuenta. Eso cuando me ha dejado teclear lo que quería y ha tenido a bien abrir las páginas solicitadas. 

Y después de borrar el caché, el historial, las cookies, las contraseñas guardadas, todo de todo, y poder acceder por fin con la cuenta de la tablet, de meterme en el google play, de cargar la página del masterchef junior, volver a iniciar sesión por enésima vez, de darle a instalar hasta dejarme la huella en la pantalla pegada, después de hacerlo todo, me dice que está instalada pero no está en ningún sitio. ¿Dónde está la app?? No sé, dímelo tú.

Por favor. Un Ipad. La próxima vez, un Ipad. Ni Iphone ni Ipod ni portátiles de esos repijos con sus sistemas operativos inútiles. Pero un Ipad sí. 

Llorando estoy. A por el lunes!!! 

jueves, 1 de enero de 2015

A happy new year's day

Baño con burbujas, el fuego en la chimenea, sofá con mantita, una infusión calentita, la trilogía "Cuatro bodas y un funeral", "Notting Hill" y "Love Actually"... mmm... Ideal. 
Pero irreal. La realidad:
 tenemos la parte B de anoche pero esta vez en el lado político de la familia: (Estamos haciendo lo posible por llegar tarde) comer, beber y evitar hablar porque lo que menos nos apetece, claro, es hablar. Porque admitámoslo, tenemos dos lados buenos, el lado bueno y divertido que sólo compartimos en la intimidad de la gente a la que queremos, y el lado amable y calladito que se limita a sonreír y procura comunicarse lo menos posible porque en el fondo todos nos caen mal. Genéticamente. Sin ningún otro motivo. Lo lamento. En el 2015, sigo siendo una persona horrible, a la que ahora además le ha dado por soltarse la lengua. 
Es por el sueño, un sueño espantoso. Porque una se empeña en trasnochar en fechas señaladas. Por el quédirán, así, escrito a lo loco y con doble tilde. Es lo que tiene levantarse a las 10 en lugar de a la una, como todas, o eso dice la alarma de los mensajes de los grupos de Whatsapp que ha vuelto a su actividad frenética de anoche, después del parón forzoso de las horas de ronquidos, para felicitar a diestro y siniestro el nuevo año. Porque, admitámoslo, hoy no es muy diferente a ayer, y seguimos siendo los mismos que el año pasado, pero en el fondo nos encanta que nos den un motivo por insignificante que sea para desearnos cosas bonitas. De hecho, deberíamos hacerlo todo el año y no sólo anoche. Y a todo eso, ¿qué tal os fue  anoche? Por aquí, muy bien, pongamos que cayera un meteorito y tuviéramos que elegir cómo pasar nuestras últimas horas, pues elegiría pasarla tal cual lo pasé anoche, comiendo, cantando y jugando rodeada de my beloved people. Sólo nos faltó seguir las campanadas por el Canal Sur. Por lo demás, no pido mucho más,


Besitos, ¡y que el año 2015 sea benévolo con todos nosotros!

sábado, 27 de diciembre de 2014

De tomates

"No hay nada peor que un tomate sin sabor" es una de esas sentencias mías de cuando estoy inspirada, lo cual sucede normalmente en alternando. Recuerdo perfectamente la escena. Una pinta de cerveza rubia en aquella taberna pseudoirlandesa y como tapa el tomate más insípido y por consiguiente infame que me hayan servido nunca. Puaj.

Y el Señor creó el tomate Raf y ya no hizo falta esperar al verano para llevarse a la boca un tomate sabroso. El bueno es el pequeño, de carne firme, de color verde oscuro. El que Tomás, que ahora resulta que es primo del otro Tomás, el cura, o diácono, u obispo, vaya usted a saber, llevaba ya dos semanas sin traer sustituyéndolo por el primo hermano del Raf, que es más grande, más gordo y menos colorido. Pero con aceite y sal no está mal. Tampoco quise preguntar. Cada cual tiene sus razones para hacer y deshacer. 

Claro que esta mañana me he acercado al mercado más tarde de lo habitual. A eso de las diez. Y estaba yo acabando la compra y a puntito de ir a por los churros cuando Tomás me ha sacado aquella caja negra preciosa de letras doradas y al abrirla contenía los tomates Raf más bonitos del universo. Bueno, exagero. Sólo eran tomates. Pero sí que era Raf del que me gusta a mí llevarme. Y entonces esa señora llena de alhajas de oro ha surgido no se sabe muy bien de donde ni cómo pero justo en el momento oportuno para reclamar su caja de tomate Raf. Que resulta que el hijo que estaba de visita supuestamente había ido a casa del mismo frutero a encargarle la caja de tomates (la que por ahora ya era mía) porque llevaba un año soñando con los tomates (pobrecillo) y que al nene le encantaba el tomate bueno (reitero, pobrecillo. ¿Y a quién no?).

Y entonces me salió la vena de mi abuelo. Señora, ¿quiere usted compartirla? Oi, es que mire usted, la necesito para hoy y entera, que mi hijo lleva un año blablabla. Mire, señora, yo ese tomate me lo llevo cada vez que hay, que se lo diga Tomás aquí presente, llevamos desde octubre consumiéndolo en casa a espuertas, tanto que a veces hasta se nos echa a perder de tanto Raf que me llevo y es que uno se cansa incluso de lo bueno, así que no pasa nada, señora, llévele la caja noire a su pobre nene que lleva un año sin comer tomate. De nada. Ains...

viernes, 26 de diciembre de 2014

Fofuchas

Queremos unas fofuchas, dijeron, como la de la mami, rogaron, nada menos que a su tita Isa, la tita rica que siempre que abren la boca acude rauda y veloz a complacer todos sus deseos;
tardaron escasamente una hora en aburrirse de las Nancys Pinypones Frozen y Cupidas y dirigir toda su atención a aquellas dos cajas como si no hubiera ningún otro juguete más en el mundo que pudiera satisfacer sus ansias de juego;
pero lo que aún no entiendo es, si ponía en la caja +6, por qué nos tiramos su padre y yo una tarde infernal como pocas manejando tijeras, recortables, patrones, pegamentos, goma eva y la omnipresente cinta adhesiva de doble cara armando aquellas "adorables" fofuchas con resultados desiguales. (Y sobre todo ¿por qué la fofucha de mi marido está más chula que la mía?)

Ains...

miércoles, 24 de diciembre de 2014

La mañana de Nochebuena II

Y cuando creía que lo tenía todo controlado, y que me iba a pasar la mañana y parte de la tarde tocándome- rascándome la barriga,  entonces surge el compromiso de última hora. 
- ¿Qué le llevo al chiquillo?
- pfffñmfffgrrrrffff... No sé yo. Uuufff. ¿Ropa? ¿Un juguete? Yo le he comprado un juguete, que ya ves tú, con lo pequeño que es ni se entera, la verdad, no. Es muy pequeño para un juguete. Nooo- sí. Es lo que le voy a llevar. Un juguete. Se lo compramos ayer. Lo tengo ahí de hecho.
- ¿Puedes ir tú y comprarle algo que aquí no hay dónde comprar de nada?
- pfffñmfffgrrrrffffesquejoool- vale. 

Y por qué he dicho "vale"??? Por qué??? No. Aprender a decir que no desde ya. "Vale" significa pensar el regalo adecuado con el presupuesto "elquetúveas" adecuado, buscar la tienda adecuada y hacer colas quilométricas llenas de gente estúpida que se espera hasta el último minuto para los regalos de última hora. No pretendo ofenderos pero es que os la traéis un rato. No, perdón, a mí no me miréis, yo hasta esta mañana lo tenía todo controlado así que no, no formo parte de vuestro grupo. Estoy aquí por tonta y por no saber decir un simple "no". Porque claro, que mejor que esperarse al último minuto para recordar que había que hacer un regalo pfffñmfffgrrrrffff!!! Cuánto resentimiento, y qué mala follá. Dios mío. Joo...

Y aparte me he acordado de que el sábado tengo la comida anual, bueno realmente esta es la segunda vez que nos juntamos en dos años, no está mal, de la familia de Papá ("los capaores") y no conocéis a mis primas y a mis tías, uuuhh, que no me queda más remedio que ir guapa, o sea arreglada, así que voy a echarme el tinte, no puedo postergarlo más, tengo unas greñas, horribles, rubio claro dorado, sí, definitivamente, así que con vuestro permiso voy a intentar despegarme del portátil, dejar los grupos whatsapp, apagar los crímenes imperfectos de la sexta y hacer algo de provecho!!

Mi gozo en un pozo, ainsss....

¡¡¡Feliz Navidad!!!

La mañana de Nochebuena

Tantas cosas por hacer. Bueno realmente no. Cena en casa de mamá y comida mañana en casa de mi suegra, llamadme aprovechada si queréis, que me va a dar igual, regalos los justos, para los niños, tan inocentes y tan bonitos, y ya mandé el Xmas el otro día a todas mis redes sociales. Ya sólo falta devolver felicitaciones, dar muchos likes y casi que ya.

Para variar, la mañana ha amanecido con unos tíos contratados por el amorfo de al lado con cazadoritas negras y gorritos negros  haciendo ruidito con una sierra eléctrica y un mazo. Desde hace dos años, contrata a tíos por las pintas y para hacer ruido. Si es que no hay nada peor en esta vida que ser feo, malhecho, analfabeto, dar asco cada vez que abre la boca  y tenerla pequeña. De nada. Feliz Navidad.

Pero hoy nada me va a quitar la sonrisa. Porque es Nochebuena. Y es una noche fantástica. 

Me he pasado por el portal. El de Belén no, el de Almanzora. Nostalgia de otros tiempos en los que nos tomábamos unos minutos para felicitarnos la Navidad. Nada. Hace tiempo que el espíritu navideño dejó de pasar por allí. Una pena. En fin.

El felicitarse la Navidad, independientemente de lo ateofashion que sea cada cual no es malo. Incluso podría tomarse como algo bonito. Es simplemente desearse los unos a los otros que por unas horas sean todos felices. Eso no puede hacerle daño a nadie. Son buenos sentimientos.

De mis Navidades pasadas, lo que echo de menos es pelar los ajos de la pata de cordero. En casa de mi abuela, ya por la tarde, al volver del café, mi madre me encargaba pelar los ajos, cosa que hacía junto a la chimenea, viendo la peli de turno de la uno y mi abuela sentada en su sillón. Parece una tontería pero me gustaban aquellos prolegómenos y el lado de la chimenea era el único sitio donde no pasaba frío. 


Venga jóvenes, que hoy toca seguir creando recuerdos, que si no nos vemos antes, desearos a todos que paséis una dulce Nochebuena!! Y ¡¡Feliz Navidad!!


martes, 16 de diciembre de 2014

16 de diciembre

Sigo viva... Milagrosamente...

16:30: catequesis. El niño ha dibujado un pene deconstruido. Puede que le haya inducido una falofobia pero la próxima vez se lo pensará dos veces antes de dibujar un pene en mi catequesis. El padre Antonio nos informa que la misa de gozo del domingo será a las 8 de la mañana. Lo dicho. De gozo.
17:40: médico. Justificar la falta. En efecto. Tengo una farigintis galopante. Desde cuándo, no lo recuerdo. Estoy mala, es lo único que importa e incluso me alegro por ello. Odio mentir a los médicos. Eso debe ser hasta pecado.
18:30: llevamos tres tiendas de compras. Horrible. Al final recurriremos irremediablemente a la Redoute.
18:40: comprar una cinta blanca para la función de Navidad de la niña que va de ángel. Nos metemos en esa tienda. Y... podría haber elegido perfectamente largarme de ahí al intuir que la espera sería más larga de lo deseable. Pero no. Decido quedarme. Hay una señora que no sabe muy bien si la pata del pantalón que le deben arreglar es la izquierda por larga o la derecha por demasiado corta. Claro que su izquierda no corresponde con la izquierda opuesta de la costurera/vendedora/dependienta/mujer que se va cabreando poco a poco cinta métrica al cuello y que le indica reiteradamente que la derecha consta de 14 y la izquierda de 15 y medio y que no entiende lo que le dice. Y el espectáculo de ver a la señora volverse para simular la derecha de la costurera/vendedora/dependienta/mujer que le acaba de recordar que además del problema de la pata del pantalón tiene una pierna más larga que la otra y la entrada en escena de la tercera señora presente en la tienda de hilos y lanas y cintas que también se pone a opinar sobre la largura de la pata del pantalón y se coloca de espalda para simular la derecha de la dependienta que es la izquierda de la clienta mientras esta repite una y otra vez lo contrario de lo que le dice la otra es tan... extraordinario. Que no sólo no me voy sino que me pongo a reír. LO SIENTO. PIDO PERDÓN PORQUE NO ME RÍO PARA OFENDER simplemente ES divertido. Y al final nos reímos todas. La mujer del pantalón decide por fin volver a probarse el pantalón y entonces surge otra señora casi igual que la anterior pero en morena con  bolsas de lanas y agujas y que delante de nosotras sin importar a quién le toca saca la bufanda en punto de arroz que le está haciendo a su sobrina de 16 años que vive en Málaga y pide que le cambien las agujas porque estas enganchan la lana. Extraordinario, Acto seguido la dependienta le saca una foto del móvil donde le enseña una chaqueta que le ha hecho a la hija de punto de arroz pero dos del derecho y dos del revés. Yo me asomo disimuladamente para verlo (ya que estamos)  y es bonito la verdad. Pero no entiendo las explicaciones. El tiempo no parece importarle a ninguna. Pero de pronto sale la señora del pantalón de la pata coja y sé que o aprovecho la oportunidad para pedirle una cinta blanca  o quedaremos atrapadas en un bucle temporal en esa tienda de hilos y lanas y agujas de molde para siempre e incluso puede que acabemos haciendo bufandas de lana y midiendo patas de pantalones. Cinta conseguida, próximo objetivo la carnicería. 
19:15: ya sólo nos queda poner la chimenea, las lentejas, controlar los deberes, poner el radiador para la hora del baño y acabar el disfraz a la niña que va de hada de las flores en la función de Navidad. Podría haberle tocado el disfraz de ángel, el de payaso, incluso el de buey como el año pasado pero no. Hada de las flores en un belén. Sí. Una visión un tanto bucólica del nacimiento del niño. Y todo sin quitarme las botas altas y antes de que aparezca mi marido de sus evaluaciones para demostrarle que yo también soy capaz de hacerlo todo en un tiempo récord en esa pequeña competición que hemos establecido el uno con el otro para optar al título de P/Madre del Año.

... 

11:30: y aquí estoy por fin. He omitido la mañana. No quería aburriros "más" de lo necesario. Es divertido en el fondo. Llamémoslo vida.  


Good night dear's, tomorrow more!!! 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Preámbulos al bautizo de Daniel J. I

- Esto no me gusta. ¿Dónde está el vestido azul?
- Cariño, al final no compramos el vestido azul. Compramos este conjunto porque era más bonito.
- ¡MALA! YO QUERÍA EL VESTIDO AZUL, ¡ESTO NO ME GUSTA!
- Cariño, este conjunto es más chulo que el vestido azul.
- ¡NO ME GUSTAAAAA!
- Bueno, pues si quieres ir al bautizo de su primo tendrás que ponértelo y si no, te vas a casa de tus abuelos de Cantoria. Tú sabrás. Venga, y ponte la chaqueta.
- Esta no me gusta.
- Es tu chaqueta cariño.
- ¡No me gusta! ¡¡QUIERO PONERME LA CHAQUETA BRILLANTE!!
- No mija, la chaqueta brillante es la de tu hermana.
- PUES A MÍ NO ME GUSTA ESTA, ¡¡QUIERO LA BRILLANTE!!
- No mija, tú te vas a poner la que elegiste en la tienda.
- ¡¡NO LA QUIERO!!
- Pues habértelo pensado antes de elegir esta. Te pregunté que cuál de las dos querías y varias veces además, y al final elegiste esta.
- NO LA QUIERO. QUIERO LA BRILLANTE.
- Te vas a poner esta y punto.
- ¡QUE NO!

(Corrida para abajo)

- Ponte la chaqueta A-HO-RA.
- NO QUIERO.
- MIRA NIÑA, ELEGISTE ESTA ASÍ QUE ES LA QUE TE LA VAS A PONER ¡¡¡SÍ O SÍ!!!
- Vale mami, pero no te enfades.
- ¡AHORA SUBE A QUE TE PEINE Y TÚ ACABA LOS DEBERES QUE TODAVÍA ME TENGO QUE ARREGLAR YO!
- El papi dice que acabe los deberes.
- EL PAPI NO ES EL QUE TE VA A ARREGLAR.
- Puedo arreglarla yo.
- Por una vez no te va a hacer daño.
- ¡No quiero subir!!
- Te tengo que peinar y el cepillo está arriba.
- ¡Pues baja tú el cepillo!
- SUBE IPSO FACTO.

(Corrida para arriba)

(En el dormitorio de las crías)

- ¿Cómo te estás poniendo las medias? Pero ¿por qué te las subes tanto???
- TÚ NO SABES PONERME LAS MEDIAS, LA MAMI SÍ SABE.
- ¡Pues tate quieta que te las ponga bien!
- ¡ME MOLESTAN!!
- Así no es.
- ¡¡¡ME MOLESTAAAAN!!!
- ¡Pero si tienes el talón casi por la rodilla!
- DÉJAME. QUE ME MOLESTAN NO ME GUSTAN.
- ¡TATE QUIETA!!
- ¡QUE ME MOLESTAN!!! Y LA MAMI NO DESABROCHA TODA LA CAMISA, NOS LA PONE POR LA CABEZA!!
- ¡Tendré que desabrocharla para ponértela!!
- ¡TÚ NO SABES!!
- ¡¡Ven que te ponga la camisa que hace frío!!
- ¡¡NO QUIEROOOOOO!!!
- ¡¡VEN AQUÍ QUE HACE FRÍO!!!
- ¡¡¡LA MAMIIII!!!

(En el cuarto de baño)

- Mami, ¿por qué  te ríes??
- Porque ahora mismo no debe quedar ni un solo vecino que no se haya enterado de que os estáis vistiendo. AH, Y HAY QUE PONERLE OTROS PENDIENTES A LA GABRIELA QUE SE LE CAYÓ UNO EL OTRO DÍA!! ¡Y DAOS PRISA QUE TENEMOS QUE ESTAR LISTOS EN MEDIA HORA!!
- NOOO, EL PENDIENTE NOOO, NO QUIERO, ¡¡QUE ME HACÉIS DAÑO!!!

lunes, 17 de noviembre de 2014

El campeonato de karate

Y de pronto, situadas mi peque y yo como estábamos en todo lo alto de la parte izquierda de las gradas del pabellón deportivo de Dalías, me percaté de que ninguno de los participantes que iba penetrando el tatami para realizar sus katas bajo la atenta mirada de tres jueces de silla llevaba calzado. Iban entrando descalzos. Sin nada. A pelo. Y ahí, en medio de tanto cinturón de todos los colores estaba mi niña, adorable, preciosa, la niña más bonita del universo que haya participado nunca en un campeonato de karate, la última de una cola de otras siete niñas vestidas de blanco como ella, con sus bonitos tenis blanco y rosa y sus calcetines de cebra, a punto de entrar en el tatami y ser descalificada en su primer contest. ¡¡Encogimiento de todo!! ¡¡Ay Dios mío!!! Porque una no entiende apenas nada de deportes pero sí que ha visto muchos juegos olímpicos, cada cuatro años  desde Los Ángeles, y sabe que los árbitros no se andan con chiquitas con lo que llamaríamos detalles, chorradas o formas de tocar los pis varias. Y no pudiendo tirarme de las gradas, hice lo que cualquier mujer habría hecho en esa circunstancia. Sí. Fui corriendo, no sin antes dejarme a la peque sola en medio de un montón de desconocidos guardando los bolsos y nuestro sitio, en busca de mi marido que se había posicionado estratégicamente para grabar el acontecimiento y le expliqué a voces que la niña iba calzada y que tenía que apañársela como pudiera para que la niña no entrara en el tatami con los tenis, "¡¡tú verás como lo haces, pero como jefe de la mamada es tu deber solucionar este tipo de cosas y como la niña se meta con los tenis- (vosotros sabéis muy bien cómo acabar este tipo de amenazas)!!!" Y ahí que fue volando mi marido intentando imaginar la manera de sortear el cerco para llegar a la  niña antes de que se subiera al tatami.
Pero contrariamente a la creencia popular, quien lo soluciona siempre todo al final es la madre. Desde tiempos inmemoriales, desde que el hombre tiene esposa, ella es la que acaba arreglándolo todo. Y por obra y gracia de la Virgen de la Providencia, mi preciosa niña tuvo a bien mirar hacia las gradas y encontrar en mitad de un millón de gente a su madre y su hermana pequeña haciendo aspavientos para que entendiera que tenía que quitarse los tenis. 
Y dos horas, un 7,5 de media, una medalla por participar y una no descalificación después, la tribu regresó a casa con el orgullo de sus padres por tener a la karateka más bonita del Universo.


Cuidaos, que es lunes, y besis a tutiplén!!

martes, 16 de septiembre de 2014

Retractarse (del imperativo gnómico continuo)

Lo diré de golpe y así parecerá que no he dicho nada. Probad a hacerlo. Es un método tan absurdo como efectivo en algunas ocasiones.

Volví al wasap justo antes del verano. Un par de meses antes. No lo he confesado hasta la fecha primero porque esto nunca ha sido de ninguna manera un diario íntimo y luego también por el número de visitas que recibió aquel post, ya sabéis cual. Es que ya es bastante duro saber que una es incongruente por naturaleza como para dar pie a un consenso sobre la cuestión.

Además no fue culpa mía. Llevé a las niñas al cumpleaños de uno de sus compañeros de clase y  tomándome un café con las demás madres noté que algo subyacía en la conversación hasta que me di cuenta con espanto de que todas habían estado comunicándose entre ellas a través de un grupo de wasap. A mis espaldas. Aun ahora siento  la traición escocerme como lo hizo en aquel momento.  Supe entonces que el futuro de mis hijas dependía directamente de que su madre perteneciera o no a los grupos de wasap de madres de alumnos. Lo sé, sé lo que pensáis, no me juzguéis, os lo ruego, no imagináis lo que supone ser de convicciones indolentes y me flagelaría si no fuera intolerante al dolor. Además para vuestra tranquilidad sigo odiando el wassap. Sólo que ahora hago lo que todos. 

Uuuffff. Pues no sabéis el peso que me he quitado de encima. :))

¡Feliz tarde!

PD: Y luego está el arrepentirse en presente incondicional imperfecto.

domingo, 9 de marzo de 2014

Tattoos

Como siempre ha sido decirlo y arrepentirme de haberlo dicho en voz alta.

- Me voy a hacer un tatuaje.
- ¿Dónde te lo vas a hacer?- ¿Cómo quieres que sea?- ¡Te lo hago yo!- ¡No yo!- ¡En el hombro!- ¡En el tobillo!-

Ahí estaban mis dos fieras abalanzándose sobre mí pistolas de tinta imaginarias en mano sin que hubiera tenido tiempo a desperezarme siquiera. Y es que la última noticia que hemos tenido es que ya no quieren ser ni médicas ni maestras ni historiadoras ni arqueólogas. La última noticia que tenemos es que van a abrir un estudio de tatuajes juntas en un futuro no muy lejano. No me di cuenta del alcance de su afición por los tatuajes hasta el otro  día en el mercadona, cuando al cruzarnos con aquel British en manga corta, empezaron las dos a piar al unísono,

- ¡Mami! ¡Mami! ¿Has visto los tatuajes de ese hombre???  ¡Míralos mami mami mami!!!

Mirada flemática e indiferente hacia el British en cuestión para evitar que este creyera que aquellas dos querubines gesticulantes y chillonas tenían algo que ver conmigo. Pero lo cierto es que tenía el brazo absolutamente tatuado.
Dicen que su repentina nueva vocación tiene que ver ligeramente con el hecho de que el otro día nos pusiéramos a ver juntas aquel programa sobre tatuadores californianos. Eso dicen. Pero yo pienso, baaah, ¿¿cómo va a ser eso posible???
El caso es que ahora luzco un maravilloso dibujo en el hombro derecho y otro me ocupa media espalda y espero no tener que quedarme desnuda ante nadie desconocido al menos hasta que consiga que se me vayan. Bueno, espero que ninguna de las tres nos tengamos que quedar desnudas porque como buenas tatuadoras que son están cubiertas de garabatos debajo de la ropa.
Todo sea porque mis niñas nunca nunca nunca me puedan echar en cara que su madre intentó cortarles las alas.

¡¡¡Feliz domingo y leve semana!!!

lunes, 3 de marzo de 2014

De puente

Cómo era aquello de viajar... Viajar es morir un poco... 

??? 

No, no puede ser así, no tiene sentido. 

Yo y mi proverbial tendencia a tergiversarlo todo. Yo y mi tendencia absoluta a tergiversar proverbios.

Viajar no es morir. Viajar es cambiar. Cuando sales de casa, ligero de equipaje, con sólo lo imprescindible, hay que soltar lastre antes del viaje, debes de tener muy claro que vas a cambiar ineludiblemente durante su curso. Nunca se vuelve igual de un viaje, para bien o para mal.

Creo que es por los procesos de ensanchamiento y de expansión que sufre el cuerpo al salir de su concha que hace que sea imposible que vuelva a ocupar el mismo lugar que dejó al salir. ¿En serio? Sonríe. Ahí tienes una oreja y ahí la otra. 

El viaje ha llegado a su fin. Y en esta ocasión ha sido un viaje abrupto. Con la ciudad recibiéndonos de nuevo, un año después, con hostilidad climatológica. Amores reñidos. Una lluvia incesante y un aire loco de los de aquí que nos han estado tocando los violines en un aria continua al desánimo y a la melancolía.

Cuando uno sale de viaje, no sabe muy bien cuánto tiempo va a tardar en volver. Yo por ejemplo no he vuelto del todo. Mi cabeza sigue allí y ahora, y por la ventana del hotel, puedo ver el aparcamiento y la carpa blanca. Fuera llueve.