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domingo, 28 de abril de 2013

Le bilan

¡Un año!

Sí, este mes he cumplido ya un año, llevo un año escribiendo en el blog de Rosita, esa chica que poco o mucho tiene que ver conmigo y sonará tan tópico y vulgar como que se me ha pasado volando. No lo dije en su momento porque eso de cumplir años y organizar fiestecillas para obligar a todo el mundo a felicitarte no va conmigo. Lo detesto más bien.

Topicazos:
Cuanto más viejo eres más deprisa se te pasa el tiempo.
Ha pasado el año y lo que hasta ahora era nuevo por descubrir se va a repetir por primera vez. 
 Nada volverá a ser lo mismo y todo seguirá igual. 

Le bilan en soi:

Sigo aquí, lo cual es ya todo un logro dentro de mi inconstancia. He escrito cosas que temía que se perderían. Están aquí a salvo del olvido. Y eso me gusta. Pero será porque el día está gris y triste, no encuentro muchos más puntos de los que alegrarme. No sé. No he alcanzado esa "petite mort", como llaman los franceses al orgasmo, no he conseguido publicar esa entrada que me proporcione un placer indefinible. Inefable. Aún no. Quiero pensar que lo bueno está siempre por llegar. Temo repetirme. Porque cuando uno se repite es señal de que se le ha acabado el discurso y me quedan tantas cosas por decir. Y quiero sentirme libre de escribir lo que me plazca, pero para eso hace falta una audacia que me temo que he perdido. Y es frustrante.


Bref.

Je suis d'une humeur maussade aujourd'hui. C'est peut-être  à cause de ce temps de chien qu'il fait. Ou peut-être pas. 


Joyeux Anniversaire!

viernes, 13 de abril de 2012

Empecemos...

Hace un mes, casualidades, cumplí siete años de vida "oficial" en internet, siete años de muchos claroscuros, siete años intensos, siete años en los cuales he aprendido mucho de cómo manejarme en este otro mundo. Y me parece fascinante que haya logrado llegar hasta aquí. Podéis reíros. Más allá de esta pantalla soy lo que llaman una antisocial. Desde que tengo recuerdos.

Empecé escribiendo unas pocas líneas en el más absoluto anonimato, en unos foros de la zona donde vivo; fue un acto irreflexivo, y la verdad es que me pareció absurdo creerme en aquel momento que a alguien le podía interesar lo que yo, con nombre y apellidos, nacida en Lyon el 4 de noviembre de 1973, casada y profe de profesión, había escrito.

Siete años han pasado pero no quiero olvidar cómo empecé.
¿Me arrepiento? No. ¿Lo volvería a hacer? En absoluto. Admítamoslo. Hay muy pocas cosas en esta vida que uno estaría dispuesto a hacer de nuevo.

Siete años, cuatro blogs (si no cuento un intento fallido que debe vagar ya muy muy lejos), siete cuentas de correos, cuatro facebooks, dos twitters, un tuenti, un millón de páginas webs visitadas, logeadas, marcadas, olvidadas; y ayer de pronto, tuve ganas de escribir para mí.

Y creo que ya era hora y que me lo debía.

Así que empecemos...