martes, 17 de marzo de 2015

De guardia de biblioteca

Estaba yo tan ricamente preparándome para mi hora de guardia en la biblioteca. Saco el pinta-uñas del bolso porque esta mañana no he tenido tiempo de pintármelas y ya os dije que en todo el instituto nadie lleva pinta-uñas, así que ya me lo traigo yo de casa,

- ¿y por qué no me ha dado tiempo a pintarme las uñas esta mañana? Pues porque resulta que anoche, para hacer un favor a la niña, jugué una partida de candy crush para pasarle aquel nivel imposible segura como estaba de que era imposible que yo me enganchara a ese estúpido juego. Llevo desde anoche jugando al candy crush, Dios mío, no me critiquéis, soy digna de lástima, ¿no lo véis? Es terrible, está claro, soy una ciberludópata, ¡no puedo jugar a nada! pero me estoy desviando de la cuestión,

- estoy sentada en la mesa del profesor de la biblioteca, engancho los altavoces al ordenador, busco mi carpeta de música y ¿qué descubro pavorosamente???? Que ya no está.

Y ya van tres veces que me descargo mi música en el dichoso ordenador de las narices. Tres veces que tengo que ir taconeando hasta el coche, sacar el pen, volver taconeando a la biblioteca, meter el pen y descargar la dichosa carpeta de música. Y ¿dónde se mete? Pues eso me gustaría saber a mí. Incluso le he preguntado al señor TIC a ver si existe alguna explicación para el misterio de la desaparición de la carpeta del ordenador. Pues no. No la hay. C'est un mystère. Y eso que la última vez le puse de nombre FRANCÉS, para darle más formalidad al asunto. Ni formalidad ni nada. Esfumée.

Así que creo que esto es como lo de los calcetines, que tengo rondándome a uno de esos pequeños y cansinos bichejos que se dedica a borrarme el archivo. Ya lo sé, pero es que no hallo explicación más plausible. ¿Nunca habéis perdido un calcetín? ¿Y? Pues que no veo otro motivo. Eso o que estoy loca perdida y creo que hago cosas que luego no hago que también puede ser pero estaba tan convencida de que había guardado esa carpeta en el escritorio y no ha pasado tanto tiempo, no puedo estar tan ida de la cabeza.

Al menos espero que al igual que Clarence conseguía sus alas, este consiga pronto los cuernos y el rabo y que me deje en paz de una vez antes de volverme loca del todo.

Me voy a catequesis.

(No sin antes agotar de nuevo todas mis vidas del candycrush. Tengo un big problem. Very big)