miércoles, 9 de octubre de 2013

De aboliciones y defectivos.

Hállome indignada desde esta mañana por descubrir (no sé si de nuevas pues últimamente mi memoria chochea y tengo el sueño de las abuelas) que no puedo abolir yo solita cuando me dé la gana.

¡¡¡NOOOOOOOO!!!!! ¡¡¡No puedo!!!! No puedo decir "Por mi real xxx, abuelo este régimen", ni tampoco que lo abolo. No puedo. Abolir es un verbo defectivo y añadiría que defectuoso.

Toda la vida deseando emular a mis paisanos aboliendo la monarquía de este país por otro lado acorde al resto del panorama, una absurdidad, y llegado el caso, no podré abolirla. Como mucho, la aboliremos entre varios. Pero yo sola no podré. ¿Y por qué? Porque el castellano es la lengua más defectiva que me haya dado por hablar. Y añadiría que represora.

Pues nada. A rezar y a rogar que esto acabe por sí solo.

Saludos auténticamente republicanos,