martes, 24 de abril de 2012

23 de Abril

Todos los 23 de Abril, les pregunto lo mismo a mis alumnos. ¿Sabéis por qué se celebra hoy el día del Libro? Los más sabios farfullan algo sobre Cervantes, y antes de que les dé tiempo a acabar siquiera, ya suelto yo mi discurso sobre la maravillosa tesitura que hizo converger en calendarios diferentes la muerte de dos genios como Cervantes y Shakespeare el 23 de abril de 1616. Me parece siempre tan increíble. Al parecer no se conocieron, y me pregunto si sus contempóraneos intuyeron en algún momento la trascendencia que ambos autores tendrían en la literatura unviersal. Y aunque las fechas no fueran coincidentes, siempre hablamos de una diferencia de días, que en 10 días la muerte se llevara a dos de los grandes ¿no es asombroso? ¿O sólo me asombra a mí?

Me gusta que el libro tenga su día. Me gustan los libros. No, es más que eso, amo los libros. Es fervor, es devoción. No podría concebir ningún lugar como hogar si no está repleto de libros. Y deseo poder trasmitir a mis hijas mi pasión por los libros. Al fin y al cabo, mi vida siempre ha estado ligada a la palabra escrita y tengo mil anécdotas relacionadas con ellos. No sé por qué he recordado esta en particular. Una vez, hace muchísimos años, me regalaron un libro. Y por el contenido tan extraordinario y tan apabullante de aquel libro que aun hoy me tiene enamorada, entendí más tarde que aquello era una auténtica declaración de amor, hélas, imposible de corresponder.

Lamento sin embargo la pérdida de algunos de ellos. Y me arrepiento profundamente de haber dejado un libro mío en manos de quien no lo apreciaba o peor aun, lo despreciaba. Y si además es un libro que significaba algo para mí llamadme loca si queréis, pero aun hoy sufro y anhelo tenerlo entre mis manos para no volver a perderlo nunca. Quien no aprecia el libro, es digno de lástima. Y hay gente que da auténtica pena.

23 de abril. Mi abuelo Juan murió a la edad de 52 años el 23 de abril de 1958. Ni todos los personajes que recogen los libros se merecen que los recuerden, ni tampoco los libros han recogido la vida de todos los personajes que merecían ser recordados.

Se me ha hecho tarde, pues necesitaba redimirme de un pequeño desaire que he tenido con un amigo. Espero que pueda perdonarme por ese pequeño arrebato y  que me va a costar media hora de sueño.

Mañana intentaré aplicarme más. ¡Buenas noches!