viernes, 26 de diciembre de 2014

Fofuchas

Queremos unas fofuchas, dijeron, como la de la mami, rogaron, nada menos que a su tita Isa, la tita rica que siempre que abren la boca acude rauda y veloz a complacer todos sus deseos;
tardaron escasamente una hora en aburrirse de las Nancys Pinypones Frozen y Cupidas y dirigir toda su atención a aquellas dos cajas como si no hubiera ningún otro juguete más en el mundo que pudiera satisfacer sus ansias de juego;
pero lo que aún no entiendo es, si ponía en la caja +6, por qué nos tiramos su padre y yo una tarde infernal como pocas manejando tijeras, recortables, patrones, pegamentos, goma eva y la omnipresente cinta adhesiva de doble cara armando aquellas "adorables" fofuchas con resultados desiguales. (Y sobre todo ¿por qué la fofucha de mi marido está más chula que la mía?)

Ains...