jueves, 2 de enero de 2014

De escraches y de fondues

Al final ganó "escrache" y creo que es una palabra que no me acaba de convencer del todo. Tal vez porque es muy politiquilla. O puede que sea por su etimología. Es argentina. Sí. Que yo les haría un escrache a todos, pero lo de hacérselo siempre a los de siempre como que me cansa y me huele a rancio. O todos muertos o a tomar por culo. No, no he dicho eso. Está tachado.

A propósito, la Fondue me mandó una respuesta a mis ciento y una peticiones de formar parte del club de los detectores. No lo he dicho antes pues mi agenda repleta de compromisos me lo ha impedido pero resulta que ayer se acabó lo del club, lo han cerrado, c'est fini, liquidé, caput y ahora discuten vía Facebook. Sí. El facebook sigue haciendo mucho daño. A lo tonto a lo tonto. Y lo cierto es que no sé si me apetece discutir asuntos filológicos teniendo en frente a mis 231 contactos. Sería casi como andar en bolas delante de ellos. Y yo en el fondo soy muy tímida. Pero puede que el momento más inesperado tome carrerilla y me lance al vacío. Conmigo ya se sabe!!

Y ahora toca arreglar lo de las migas,