jueves, 9 de mayo de 2013

¿Una partida de pádel?

Uala, que estoy como los niños chicos después de mi partida de pádel de ayer.


Y que conste que por culpa del dichoso Murphy, la noche anterior fui presa del insomnio más brutal, que  es lo que le pasa a una cuando le da por contar gilipolleces o a gilipollas que para el caso es lo mismo en lugar de  obejitas. En somme, trois heures.


Siempre pensé que se trataba de un deporte para pijos cuando bien se trata de un deporte para no deportistas, entiéndase yo, que a pesar de ser uno de los fichajes estrellas de la temporada futbolística de la liga estudiantil del IES  no soy lo que se denomina una asidua practicante del deporte. Pues eso, que se trata de un deporte para no deportistas no por no correr sino por no necesitar de técnica para darle a la pelota. Aunque también es cierto, y por echarme algún que otro piropo que yo los valgo como la que más contrariamente a lo que algun@s piensan, que no adolezco de cierta técnica tenística debido a una enseñanza concertada exquisita, lo cual es más un handicap que otra cosa en este caso por intentar el revés y el smash en lugar de dejar que la pelota rebote contra las paredes.

Pero por ser la primera vez ha sido muy muy divertido. Creo que hacía años que no me divertía tanto con mi marido, del verbo divertirse sinónimo de jugar a juegos... en sitios donde se suele jugar a juegos. Se entiende, ¿no?

Y lo mejor es que he dormido como un bebé.

Y es que en el fondo algunos seguimos siendo niños!!! Gracias a Dios!!!