domingo, 23 de diciembre de 2012

Una historia de Navidad by Gabriela

Esta historia pasó hace más o menos de dos mil años. Érase una vez la Virgen María. Iba caminando por las oscuras calles pidiendo posada. 

Cuando nació Jesús en el portal de Belén, todo el mundo, como pastores, niños, ángeles y los Reyes Magos iban a él. 

Pero dijo uno que mataran a todos los niños de tres años y la Virgen María y San José se fueron a otro país en una mula. 

Cuando llegaron allí, todos los niños de Belén de tres años estaban muertos. Más o menos. Todavía quedaba Jesús que como ya sabéis se fue en una mula con la Virgen María y San José. 

Como no los encontraban, los guerreros decidieron separarse para ver si los encontraban porque ya sabéis que los guerreros no quieren que nazca un nuevo rey. Solamente quieren a su rey Herodes, que ha estado con ellos casi toda la vida. Algunos hasta murieron con él.

                                                          _________________________

(Belén)

En Belén, como ya sabéis, no quedaban niños de tres años, excepto Jesús que se había ido en una mula con María y San José.

Llegó Navidad. En Belén estuvo nevando. Casi no quedaba ni comida ni agua. cada vez nevaba menos. Encontraban más agua, más comida.

Jesús, María y San José todavía no habían llegado. Encontraban comida, agua, pero no lo suficiente. San José, como era carpintero, decidió hacer un carro para ir más cómodos. Se dirigían a Jerusalén. Pero había muchos obstáculos. Cada vez veían más guerreros de Herodes. Pero fuuuuuf, no les vieron. Como se dirigían a Jerusalén, decidieron ir por un camino más corto. O sea un atajo.

Por allí no había guardias. Sólo había uno. Él sólo le hacía caso a su jefe porque le tenía miedo. Dijo el guardia que ojalá no tuviera que matar a su hijo Jesús. Y eso hizo, no lo mató pero les dijo que tuvieran mucho cuidado con el jefe y con los otros soldados porque no eran como él. 

Jesús se asustó un poco, igual que María y San José.

Cuando llegaron a Jerusalén, decidieron que les prestara buena gente una habitación por si la tenía libre. Dijo la Virgen María :"Por favor, ¿puede prestarme una habitación libre para mí, para mi hijo y para mi marido?" 

Al final, buena gente les dejó una habitación pero no era como creían. Y entonces se quedaron allí toda la noche. 

Y así acaba esta historia pero todavía no ha acabado así que otro día la acabaremos; y como a mí me la contaron, yo os la cuento.


                                                          Gabriela M.