sábado, 31 de octubre de 2026

EN LA MARGEN OPUESTA DEL RÍO. Mi libro.


 Allá donde estés, papá, ya tengo mi libro. Ya puedo decirlo en voz alta. Soy escritora. Y si es una mierda de libro, no dejará de ser mi mierda de libro. Con ISBN oficial. Y su notificación de propiedad intelectual. 

Es un thriller. A veces sangriento. Con algunas escenas divertidas. No me he inspirado en nadie. O tal vez sí. Negaré cualquier parecido con nada que haya ocurrido jamás. Y salen referencias fálicas que lo hacen no apto para cualquier persona menor de 18 años. 

Nunca admitiré el tiempo que he tardado en escribir este libro. Pongamos que un año o dos. (Emojis de risas hasta el infinito). Pero lo que cuenta es que lo he conseguido.  He conseguido lo que nunca pensé que lograría. (Porque mira que ha habido intentos e intentos que nunca abocaron más que a lo que sería un libro desmembrado, a veces sin cabeza, a veces sin cuerpo y sólo con parte de sus extremidades). 

En este momento, nadie lo ha leído todavía. Me refiero a saber si es bueno o no. Lleva un día o dos en venta. No le ha podido llegar a nadie. Aparte de las dos cajas de libros que me llegaron anoche. Desde la editorial de autoedición, me sugieren que haga campaña por todas mis redes para conseguir darle publicidad a mi libro. y ahí mi primer dilema. Cómo te digo yo que te leas mi libro si ni siquiera yo en este momento me atrevo a hacerlo. Eso sí, es muy estético. Tiene una portada maravillosa. Es una foto que mi madre le echó al río pasando por el pueblo. Pero no puedo abrirlo y leerlo. Tengo miedo. Miedo de que me suene a mierda. Miedo de que no sea lo suficiente bueno como para merecer la atención de alguien más allá de la primera página. 

Además el proceso ha sido un cúmulo de despropósitos, uno tras otro a cual más cómico y rocambolesco. ¿Y qué decir del título que me inventé en el último momento después de noches y noches (y me refiero a años) pensando en cuál sería el mejor de decenas que creé y ninguno era el que finalmente fue? Cuando por fin tienes entre tus manos lo que crees que es una versión definitiva de algo que has estado gestando en secreto durante años y lo agregas a un correo en formato PDF como el que suelta un pajarillo, gritándole al cielo que vuele alto, ni te imaginas la de veces que vuelve el pajarillo hasta que por fin, lo ves a través del enlace donde te dicen que lo puedes conseguir por el módico precio de 19 euros. 

Y lo peor es que ahora que se acabó todo, no soy capaz de cogerlo y leerlo como una lectora más porque temo encontrarme con errores garrafales de narración u olvidos imperdonables o frases que habrían quedado mejor de otra manera, y que todos esos fallos no hagan más que nutrir en un círculo vicioso infinito mis noches de insomnio menopáusico. 

Así que esperaré, cual moribundo cuyo final incierto pende de las manos ajenas de los bienaventurados lectores que quieran leer mi historia, a que me suelten en vivo y en directo que les podría haber ahorrado los 19 euros a ellos y a mí los otros tantos muchos, para convertirme en escritora fracasada   incomprendida  maldita.

Por cierto, podéis conseguir un ejemplar de mi libro buscándolo en Google. Pronto estará incluso disponible en Amazon. Qué puedo añadir por ahora. Que  you only live once.

Espero ávidamente cualquier opinión por mala que sea. (Si es que a quién se le ocurre publicar un libro sin antes consultar a nadie sobre el mismo en plan te puedes leer mi libro a ver qué te parece por si es un bodrio y dejo de dedicar mi tiempo libre a esto y emprendo cualquier otra actividad lúdica como ver series de Netflix o macramé, y sobre todo no obligo a nadie a gastarse tontamente 20 euros en algo que podría haberse gastado en cervezas o en cine o en cualquier otra cosa. Sólo a mí, para siempre, a mí nada más, ay madre mía, por qué no dejaré de ser como soy aunque sea sólo una vez en mi vida y por una vez intento comportarme como lo haría alguien normativo).