martes, 28 de abril de 2015

Al día siguiente

... se te queda tal relajo en el cuerpo que se tercia un cigarro. Como los de después de un buen polvo. Pero no te lo fumas todavía porque es temprano. No tanto como el viernes cuando amaneciste en el salón de tu casa a las 5 de la mañana sin mucho más que hacer que gastarte las cinco vidas del Candy Crash. De eso hace ya cien años. Pero aún así es temprano. Creías que la noche del gran día por fin dormirías a pierna suelta pero el insomnio se te ha hecho crónico a base de darle vueltas a la cabeza. Quedan algunos cabos, algunos flecos por cortar y por fin dormirás a pierna suelta. Como después de un buen polvo.

Y desde que te has levantado llevas también un ligero ramalazo a inopia en la cara con levantamiento de ceja incluido. Has dedicado muchos martes de tres años de tu existencia para ese momento culminante y ni siquiera hiciste el ademán de sacar la cámara de fotos. Y no es que seas muy de fotos. Pero hija mía, no tener ni una sola foto de dinámica de grupo de "ese" momento, lo tuyo es un poco strong. Así que os volveréis a vestir para el Corpus y simularéis un convite en la playa. Que no se diga que no tienes recursos para todo.

Lo segundo que has hecho después de no fumarte el cigarro ha sido meterte en el whatsapp y borrar grupos y demás chorraditas. Se acabó. Después de tres años, has colgado el hábito. Ya puedes escribir "un buen polvo" con total tranquilidad. Y no es que- pero bueno, antes lo hacías con nocturnidad, alevosía y en plena conciencia del pecado que cometías, que siempre te ha gustado el morbo y el peligro por más carita de good girl y de arrepentimiento que pongas después.

Hoy es martes, mi primer martes libre después de mucho tiempo y me sabe a gloria. Free por fin para hacer lo que me entre en gana. Así que vamos a seguir escribiendo...

Feliz Semana a todos!