lunes, 30 de marzo de 2015

De tintes y pelirrojos

El fenotipo de pelo rojo es causado por la mutación del gen MC1R. Menos del 2% de la población mundial es pelirroja. Los pelirrojos son más propensos a los cánceres de piel y más resistentes al dolor. En algunas culturas se decía que los pelirrojos como los gatos negros y los viernes 13 traían mala suerte y por ello incluso se les asesinaba. Adolf Hitler quiso acabar con los pelirrojos. Grandes personajes bíblicos como Eva, Caín y Judas han sido considerados pelirrojos. Se dice de los pelirrojos que tienen mal carácter, que son agresivos, violentos blablabla pero que son sexualmente activos mmm.


Pese a ser los dos morenos, papá y mamá eran portadores sin saberlo del gen recesivo pelirrojo. Y por culpa de Mendel y de sus teorías, así nací yo. Pelirroja. 


Lo que peor se lleva de ser pelirrojo es ser pelirrojo. Por ejemplo, cuando eres pelirrojo, todo el mundo hace hincapié en el hecho de que eres pelirrojo desde los ¡eres pelirrojo! hasta los casos extremos de duda existencial en plan ¿eres pelirrojo? Aunque también es cierto que a los pelirrojos nos molesta muchísimo el intrusismo que existe en nuestro sector pues por culpa de ello, solemos ser objetos de minuciosos exámenes oculares de la ceja y demás vellos públicos para cerciorarse de que no somos fakes sino auténticos pelirrojos. 

Cuando eres pelirrojo se da por hecho de que tienes un fuerte carácter, (y que eres sexualmente activo) que es cierto que lo tienes (y que lo eres mmm), pero que la gente prevea que tienes un fuerte carácter resta una gran parte de espontaneidad a tus reacciones y llega el momento en que te ves forzado a forzar el fuerte carácter por inercia (lo otro no se fuerza, sale natural mmm).

Así que hay veces en que se cansa uno de ser pelirrojo, no por el maravilloso color de tu pelo sino porque es mentalmente agotador ser pelirrojo. Y en esos casos nada como un buen tinte. Esta vez castaña. Las castañas siempre me han parecido personas muy dulces. Y me encanta. 

Y como le he dicho a mi marido, te has levantado con una rubia y te vas a acostar con una castaña, a lo que me ha contestado, ojalá fuera así.
Jo.