jueves, 12 de febrero de 2015

La tête à claques

Acabo de desconectar el móvil y las redes. Hoy no me apetece leer nada más ni de Macael ni virtualmente de nadie. Hoy haría el equipaje y me iría ya. Hoy me toca relajarme un poquillo.

Papá, te informo, para que no te preocupes. Hoy me han dado mi primera bofetada en el cole. No te preocupes. Al parecer ha sido un accidente fortuito. Pero en ese momento me he cabreado muchísimo. Pero que muchísimo. No te imaginas lo mucho que me he cabreado. ¿Si es que a quién se le ocurre pegarle un manotazo en la cara a un profesor cuando está abriendo la puerta de un aula? Ni al que asó la manteca. No me ha matao, al parecer estaba jugando con el primo y la sangre no ha llegado al río.

Pero estoy cabreada. Me he acordado de mis profes de instituto, de Mr Faure y de Mme Durand; y no recuerdo que tuvieran que forcejear con los niños en los pasillos. .

Tranquilizarse. Ha sido fortuito y con suerte no volverán a darme otro guantazo hasta dentro de 15 años. Quitarle hierro al asunto. Mañana será otro día maravilloso y gris con sus claroscuros perfectos. Pero disculpadme, hoy no estoy.

Feliz día a los que estén,