miércoles, 21 de enero de 2015

Los bastidores



Salimos del cine como de costumbre por una puerta de esas de salida de emergencia. Íbamos prácticamente solos y ese pudo ser el motivo por el cual reparé en la estructura de aquel largo y estrecho pasillo abierto al exterior que bordea el cine. No, sinceramente, no me había fijado antes y sin embargo ahora me parecía extraordinario. Ya era de noche, una noche gélida de enero. Saqué mi pequeña cámara que no sé por qué no llevo siempre conmigo. Por las paredes metálicas pintadas de azul que le dan al cine el aspecto de un enorme cubo de hojalata retumbaban las voces de las películas que tenían lugar al otro lado. Pasar por ese pasillo fue tan raro que me di la vuelta y eché una foto. Y en medio del pasillo gélido, vacío y ruidoso, he descubierto hace un rato a un gato.


¡¡Buenas noches!! ;))