martes, 7 de octubre de 2014

Octubre

y sus aquelarres. Las brujas. Sus encantamientos. Lo sobrenatural. La muerte. Los espíritus. El terror. La magia.

Un octubre más, tengo unas ganas locas de contar historias de miedo.

¿Sabéis que una vez estuve a punto de participar en un aquelarre de brujas blancas? Reíos, tenéis todo el derecho a no creerme. Hasta hoy, nadie más que nosotras lo sabía. Hace tiempo que perdí la pista de las demás. Una de ellas era una apasionada de las lecturas esotéricas y no le costó demasiado convencernos a las dos. Reunidos el aire, la tierra y el agua, sólo nos faltaba uno y realmente creímos que a su vuelta, el signo de fuego daría su aprobación para disponer de los cuatro elementos. Estábamos prácticamente seguras de que accedería y empezamos los preparativos. ¿Quién no querría invocar la magia blanca para cumplir alguno de sus deseos o atraer a la suerte? O simplemente probar. Magia blanca. Jamás le habríamos hecho daño a nadie. Sin embargo, cuando estábamos a punto, el cuarto elemento se negó, el grupo se quebró, y no volvimos a mencionarlo nunca.

Octubre, mes de las brujas. Llegará el 1 de noviembre y ya no pensaré más en ello. Pero ahora me quedan unas semanas por delante.

¡Feliz mes de las brujas!