jueves, 4 de septiembre de 2014

Tedio

Tirada en la cama con los brazos y las piernas abiertas cual estrella de mar me doy cuenta de pronto que acabo de mimetizar la araña del techo de cinco brazos que cuelga sobre mi cabeza. Chachi. 

Perra, vaga, gandula, decidme lo que queráis. Que me da igual.

Hace un rato, un poco antes de lo del pentáculo (je je culo) cuando aún me quedaba un algo de energía, me he puesto a buscar mi último y querido Wallander que he debido dejar olvidado Dios sabe dónde. El espacio del que dispongo para dejar mis cosas es tan ancho como el ancho mar. Creo que de no estar tan apática sería ahora mismo presa del pánico por ignorar el paradero incierto de mi libro del cual me quedaban unas escasas 150 páginas para averiguar por fin quién era la psicópata asesina (tomo 6: "La quinta mujer"). Esto unido a que me han cambiado mi cutre serie de las 4 por un partido de fútbol de clasificación sub-21, o era un solteros contra casados de Bollullos Par del Condado, me ha dejado en estado vegetativo, bueno realmente en la actualidad de metazoo. Y por las escasas notificaciones que me llegan desde el móvil me he puesto a imaginar que el resto de mis contactos estarán gozando a su vez de sus respectivos estados equinodérmicos, aunque en algunos casos las imágenes ofrecidas por la imaginación puedan resultar hirientes.

Y hasta que no pase este calor me niego a moverme siquiera ambulacralmente.

Buenas tardes!!! :))


(Premio de Excelencia a la Entrada más Chorra del Año. Sip)