viernes, 26 de septiembre de 2014

Lucidez

Al contrario del resto de la humanidad, la ingesta masiva de barbitúricos provoca en mí un estado de ultraconsciencia y de clarividencia que estoy deseando paliar en cuanto me ponga mejor de lo mío.

- ¿Qué tal estás de lo tuyo?

- Pues ahí vamos, acatarrados pero gracias a Dios tengo el fin de semana para recuperarme. Gracias por preguntar.

Me estaré haciendo mayor pero me encanta que me pregunten por mis achaques y no hay ninguna ironía en esto.


Dentro de unos días, volveré a mi estado de inconsciencia donde soy feliz a mi manera engañándome a mí misma con historias que me creo a pie juntillas. Pero ahora mismo no puedo evitar esta tristeza. Hoy he visto cómo será mi último día aquí. Estaré rodeada de gente que no me conoce lo suficiente como para no lamentar mi partida. No creo que a nadie más le importe. Hay algo reconfortante en la unión de la gente que comparte su soledad que está por encima del tiempo y que sólo es medible en recuerdos. Y eso es lo que sucederá. Ahora sólo le queda a mi ultraconsciencia convencer a mi cansina inconsciencia de que acepte de una vez por todas las cosas tal y como son. Tal y como tendrían que haber sido desde el principio. Creo que ya ha llegado la hora.



¡Feliz (y resfriado) fin de semana!!! :'(