sábado, 27 de septiembre de 2014

En la orilla

Me gustaría escribirte los versos más bonitos del mundo ahora... No sé si me queda tiempo y eso me agobia. Pero si al menos los fueras a leer valdría la pena. Porque de escribirlos y de tú leerlos, me verías diferente a cómo me ves ahora. Lo he pensado mucho y no he encontrado otra forma para tener una mínima oportunidad de que al menos me mires. No tengo nada más. No. Lo siento. No como vosotros. Anoche me equivoqué y en lugar de soñar contigo os imaginé juntos y erais hermosos. Y felices. Nadie conmigo fue nunca tan hermoso ni tan feliz. A veces me desespero de saber lo poco que tengo que ofrecerte y se me quitan las ganas y entonces en lugar de escribirte versos, me siento aquí, en la orilla, a esperar a que pase, porque todo acaba pasando tarde o temprano.