martes, 27 de mayo de 2014

Y mi mermelada

Una pregunta. 
Los que me conocéis, ¿tengo cara de gilipollas? Paraos un segundito y miradme. Es en serio. 
¿Tengo o no tengo cara de gilipollas? 
Porque de tenerla, eso esplicaría muchas cosas. Y por lo menos así dejaría de darle vueltas a por qué me toman por gilipollas. 
Quiero decir, si el caso fuera tenerla 

(qué bien me espreso... No se trata de una errata. Es que estoy pasando por una fase en la que no me apetece pronunciar la x. Esasto. Podría parecer estraño proviniendo de otra persona. Pero tengo fases de esas. Tampoco es para alarmarse. Pasará como todas mis fases).

como iba diciendo pues, de tenerla ya no tendría que preocuparme por nada. Porque por suerte o por desgracia, cada uno tiene la cara que le ha tocado en suerte. Y a estas alturas, en fin, ya me entendéis.


Hablando de gilipollas, ¿sabéis ese momento en que tenéis especial interés en demostrar lo inteligente que sois y empezáis a hacer gilipolleces como poneros colorada porque sí,

(lo odio, lo detesto, lo aborrezco, es horrible. Es como una señal de "atención, atención, alerta, alerta" algo tremendo le está pasando por la cabeza por el color carmesí que está tomando su cara)

 o escribir pequeños penes en el twitter (he sido informada por mis fieles colaboradores durante la hora de AE de que ya todo el mundo sabe que puse "penes" y que no ha pasado tan desapercibido como hubiera deseado. Sí. 5156 tweets después y voy a ser recordada por una mísera vez en que nombre el miembro y para más inri de forma no pecaminosa. Porque si llego a saber que iba a ser recordada por ello, mmmm, me voy a callar, pero mucho falófobo es lo que hay por ahí suelto). 

Estoy haciendo el ridículo. He pasado de ser una mujer rodeada por un halo de misterio a hundirme en la imagen de una tía friki, rara, con un cierto retraso y que sólo sabe poner cara de boba porque se le traban las palabras y se le hace un nudo en la garganta cuando quiere dejar de parecer tonta!

Y lo peor es que sé que puedo hacerlo aún peor.

Si no fuera tan guapa, no tendría que demostrar que no soy tonta. Jo.

En fin, he hecho una mermelada de cerezas (normales) de Oria que no me cabían (en el frigo) y que iban a ser pasto de la colonia de hormigas con las que cohabitamos. Le he añadido como toque personal una pizca de vainilla (mi sabor favorito) que waaauuu, está mal que lo diga yo pero que me ha quedado que quita el sentío. 

Y creo que aunque no dé para más de medio bote es lo suficientemente gratificante para una primera vez como para compensar por todo lo demás y malo que me pasa y que parece que no va a tener fin nunca y no será por mi culpa. 

Sí. Creo que después de unos días de paz, estamos otra vez en otra de las fases candentes del ciclo. En serio que esto de las hormonas es una mierda. En fin. Jo. Hasta luego.