jueves, 15 de mayo de 2014

De cruzadas

A aquellos que me echan de menos, les ruego que me perdonen pero es que me hallo en estos momentos enfrascada en una cruenta cruzada pro derecho propio al honor y no encuentro el tiempo necesario para cumplir con todas mis obligaciones. Lo lamento.

¿Que cómo va la cruzada? Puuuf, es complicao de evaluar así de buenas a primeras. Hay días francamente cansinos, está el asunto de las auras, pero hoy contra todo pronóstico, me he levantado bien, sonriente, estoy contenta, incluso si me apuran, diría que me siento un poco pava adolescente y no sé muy bien explicar la razón.

Como dicta esa fuente inagotable de sabiduría, sí, el facebook, que me ha colgado en todo el muro esta frase, bueno realmente fue mi madre anoche,

"Cuando los odios andan sueltos uno ama en defensa propia" Mario Benedetti.

y eso me ha hecho reflexionar. Sí. Me quiero. Definitivamente. Completamente. Como siempre. Mucho. Me miro al espejo y me quiero. Y si sonrío incluso diría que tengo un je ne sais quoi. Lo siento, lo lamento, por todos aquellos a los que esto supone un problema y que sé que esto va a dejar destrozados. Bueno realmente no me importan en absoluto, hoy incluso menos que ayer pero seguro que más que mañana.

Resumiendo. Lo de siempre. ¿Quién no ha emprendido una cruzada o se ha lanzado en una lucha encarnizada alguna vez? Estás tú tan ricamente, te arrojan el guante, y zas, se lía. Lo de siempre. Baaah. No tiene importancia. Lo que pasa es que idear estrategias absorbe un tiempo bárbaro del que apenas dispongo.

Lo peor fue el miércoles. Estamos a jueves. ¿Qué pasó el lunes? 

El lunes no pasó absolutamente nada malo por decisión de Mónica. Creo que sólo la gente nacida en 13 puede tomar este tipo de decisiones. Un buen día, Mónica decidió que el lunes sería el mejor día de la semana. Y bien pensado tiene su lógica porque nada hay más esperanzador que el primer día, un nuevo principio, la esperanza renovada de los sueños aún por cumplir. Así que por mandato de Mónica el lunes al ser lunes fue un día buenísimo. 

Y contra todo pronóstico, por lo de que últimamente no había dos días buenos seguidos, siempre había algo, no había cojones a tener un poquito de paz más de 24 horas seguidas, pues contra todo pronóstico, el martes también fue un buen día. En realidad tiene su explicación porque era martes y trece y todo el mundo sabe que esos días son fabulosos. Y esa fue probablemente la razón por la cual la monja se olvidara del examen final. Y por ello también, acabamos todos celebrando el fin de curso catequístico tomando un relaxing granizado de los Valencianos en la plaza San Francisco. Con un año más de servicios eclesiásticos a la espalda, me quedé tan relajada, tan bien, en un estado tan cercano a la felicidad que hice lo único que se tercia en esas ocasiones. Sí. Media botella de rioja. Exacto. Y eso explica lo del miércoles. 

Resaca salvaje, hormonas desajustadas por alguno de los momentos claves del ciclo, pre, med, post, ovu, qué más da. O sea absolutamente incapacitada para enfrentarme a una lucha cuerpo a cuerpo. Y de pronto me topo con esa enooorme bola de energía negativa como una bofetada en toda la face. Pero apenas superado el trance, me topo con la otra enooorme bola de energía negativa, y me siento de repente como el relleno finamente picadito de algún sandwich astral. Y no sé de nadie a quien le guste que lo hagan picadillo.

Pero y resumiendo, surgió mi superhéroe el karma y lo arregló todo en un plis. En serio. Últimamente mi karma me quiere, y yo cuando me quieren, me derrito. Ahora sólo tengo que comprarme un par de vestidos en la Benetton y decidir qué peinado me hago, si moño o recogido. También me han dicho esta mañana que para evitar que mi problema de energía se vuelva a repetir, los chinos venden unas pulseras con el amuleto astrológico que repelen y/o absorben las energías negativas. El mecanismo, c'est un mystère, pero ya se sabe que lo que venden los chinos...

Bueno, que he quedado dentro de un rato para una lidia, ¡¡si eso hablamos luego!!

Ciaito!!