sábado, 19 de abril de 2014

De Semanas Santas


Pues ¿qué queréis que os diga? 
Que donde se ponga la Semana Santa de mi pueblo, que se quiten las madrugás y los cristos del gran poder,
Que con to'lo pequeña y recargada que es, la iglesia de mi pueblo es la más bonita del mundo, 
Que merece la pena levantarse cuando aun es de noche para volver a pasar en procesión de Vía Crucis por la Placeta y por el Barranco, 
Que pasa lo mismo que en las familias, que da igual que nos queramos, que nos llevemos, que nos hagamos la vida puta, que da igual, por más años que pasen, que somos para siempre de destinos entrelazados,
Que no hay nada como una tarde de confesiones para recordar de donde procede uno, 
Que este es el punto de partida universal al que conviene regresar cuando uno se pierde, y aunque te creas que echando para atrás vas a dar más arrodeas que siguiendo pa'lante, créeme, te será de más provecho, que no tengo motivo alguno para engañarte,
Que sin saberlo pero sí buscándola como el que busca agua cuando tiene sed, me he dado de bruces con la parte de mí que me pertenece, que es mía, que me es más inherente que las otras porque es la que siempre ha estado aquí, inalterable y me he dado cuenta de que yo soy por ella,
Y ese reencuentro ha sido tan provechoso y de tanto gozo que después de mucho tiempo, he vuelto a sentir en mi pecho la liviandad que se siente de niño, tanto es así que a estas horas sigo sonriendo.