martes, 22 de abril de 2014

Absurdo

Lo es.
Es completamente absurdo pensar que por dormir como la trajo al mundo la progenitora de una, esta se quedara con el culo al aire. El culo quedó durante la mayor parte de la noche tapado debajo de una manta. Así que no entiendo esa expresión.

Lo cierto es que por mucha manta con la que el culo quedó tapado, anoche hacía demasiado fresco aún para semejante empresa.

Es completamente absurdo pensar que a una le guste dormir como la trajo al mundo la progenitora de una  por fogosidad. A veces también una se despoja de todo porque así siente que es libre y siempre guardó la vana esperanza de que esa era la mejor manera de volverse invisible y transparente.

Y lo único que me mueve a informar sobre el estado de las cosas de anoche es que en ese loco propósito reside probablemente la clave para entender las imágenes que me rondaron literalmente anoche y del porqué de mi incapacidad hoy para actuar que no haya sido a base de estímulos  y reflejos.

Porque anoche queriendo volverme invisible me enfrié y hoy el frío me ha tenido enferma y atontada durante todas las horas de luz y ahora que quisiera dormir recién me estimulo de nuevo.

Pero durante las horas febriles del frío insomnio de anoche que sin embargo se negó a dejarme que me levantara a ponerme el pijama, a gusto como estaba con mi desnudez, mi mente se puso a escribir en el aire y a idear las entradas más elucubrantes que habrían dominado para siempre jamás este mi minúsculo reino personal.
Soñé con los ojos abiertos con manolas que brindaban con cubatas al paso del crucificado y de pasos enfrentados que al salir de las iglesias separaban a madres enlutadas bañadas en lágrimas de sus hijos moribundos y custodiados por capirotes de corazones del color oscuro de sus túnicas. De mis delirios pascuales me fui a la alegría de recordar que por fin el puticlub que hay cerca de la Ciudad del Motor de Almería había encontrado un nuevo dueño. Porque me había resultado triste contemplar durante todos estos años de penuria el cartel de "Se vende" debajo del rótulo de neón como si eso hubiera sido la señal más inequívoca de que las cosas andaban mal. Que no hubiera dinero para viajar o para puros y jamones había tenido un pase, pero que no lo hubiera para... Y entonces, cuando faltaba poco para el amanecer, recordé que aquellos antros siempre habían despertado mi simpatía y descubrí que la única razón posible es que en otra vida había tenido que ser un buen y fiel cliente y que las madames de mi pueblo se vistieron de luto el día de mi entierro y se fueron a brindar con cubatas por mí a la puerta del bar viendo mi cortejo pasar.


Buenas y abrigaditas noches!!! :))


PD: Papá, sí, definitivamente, ya te lo confirmo yo, estoy loca.