viernes, 28 de marzo de 2014

Entre conciencias

- No sé a qué esperas
- ¿Para qué?
- Para acabar con él
- Que te gusta a ti exagerar
- Me encanta pero sabes que en este caso es lo que necesitas
- ¿De verdad crees que es lo que necesito?
- ¿Acabar con él? Pues claro
- ¿En serio?
- A lo mejor se te ha olvidado lo que ha hecho
- Por desgracia no
- Te ha dado motivos
- De sobra
- No se ha detenido ante nada
- Ante nada
- Pues entonces hazlo
- ¿El qué?
- Mátalo
- No puedo
- Piensa en todo lo que se ha llevado por delante
- No dejo de hacerlo
- ¿Entonces?
- Entonces ¿qué?
- Mátalo
- No puedo
- Matar es fácil
- No te creas
- Es fácil, te lo digo yo
- Es sucio y engorroso
- Hay formas
- Me da que va en contra de mis principios
- ¿Mis formas?
- ¡Matar!
- ¿Sabes que si él tuviera la opción de acabar contigo-
- No dudo ni un segundo de que no dudaría en hacerlo
- Entonces incluso podrías alegar legítima defensa
- ¡Pero si lo estamos tramando!
- Mira que eres tonta Antonia
- Es que tienes unas cosas
- Mátalo. No me seas cobarde y mátalo
- ¿Desde cuándo matar es cuestión de valentía?
- Los cobardes agachan la cabeza y miran hacia otro lado, los fuertes te la hacen pagar
- Matar está mal, lo dice el quinto mandamiento
- ¿Y lo que ha hecho él estaba en algún mandamiento?
- No son tan específicos
- ¿Así que lo legitimas? ¿Lo perdonas?
- De ninguna manera
- Pues es lo que parece
- Las apariencias engañan a veces
- Me sacas de quicio. Mátalo y te quedarás en la gloria
- Es lo que me gustaría pero no creo en los atajos
- Matar es una solución radical
- Drástica
- Definitiva
- Dramática
- Me quedo sin adjetivos
- Hablas con tanta ligereza, matar no es un asunto baladí
- Al parecer lo que te ha hecho sí lo es
- No para mí
- ¿Entonces?
- Entonces ¿qué?
- Mátalo. No volverá a molestarte nunca, estarás tranquila para siempre
- Aunque es lo que más deseo, ¿no entiendes que no puedo hacerlo?
- Pero ¿qué te lo impide? ¿Por qué no puedes hacerlo?
- Porque ya está muerto.