miércoles, 22 de enero de 2014

Uuuufff

Sí, lo admito. He llorado. Como una niñata de mierda. Después de que me hayan dicho que ni está la clavija que tenía que estar ayer ni hay fecha de posible entrega. No estoy orgullosa de llorar por semejante chorrada. Ha sido más de pura impotencia. Ahora toca buscar a otro desconocido al que enseñarle las bragas. Mis vergüenzas. Fotos. Vídeos. Cosas garabateadas en una página del word que sólo debería leer yo. Y a esperar días, semanas para poder seguir escribiendo. He sido incapaz de escribir una sola línea en todo esto tiempo sin mi portátil. Y no sé si nadie es capaz de entender esa impotencia. Y todo porque hay una jadeputa a la que se le fue mucho la boca. En fin. 

Pero para rematar, cuando ya había pasado la tempestad, cuando ya pensaba estar más tranquila, de pronto aparecen cuatro chonis en un renault rojo de los que se descapotan, hablando a tutiplén en la calle, sobre no sé qué mierda de carnavales, a las que jamás las había visto antes, lo juro, ahí, en mitad de la calle, y yo ya alucinando por un tubo. En un momento dado he pensado incluso que se trataba todo de una broma, alguna cámara oculta. En serio ¿a alguien más se les han plantado cuatro chonis desconocidas en su calle a mitad de la noche??? Y he salido. Para variar. Claro. Soy yo. Y ¿sabéis que se me han rebotado???? Se me han puesto chulas. Que tenían derecho hasta las doce de estar ahí dando por culo. España, esa puta mierda de país donde se les enseña a las chonis todos sus derechos y sus 0 obligaciones!!

Y de pronto me han entrado unas ganas locas de salir con un garrote... En fin...