miércoles, 18 de diciembre de 2013

Y de pronto

se puso a llover a la hora acordada. Para dos días que llueve en todo el otoño. Fue absolutamente injusto. Pero bueno. Al final se quedó en un simple contratiempo. Otro más. Salió el sol y nos olvidamos de la lluvia. Disfrutamos del sol y de la calle. Nos divertimos. Reímos. Compartimos un ratito a gusto juntos al sol.