domingo, 15 de diciembre de 2013

Sláinte!

Últimamente las cosas no están saliendo como nos gustaría. Y nos es imposible detener el ritmo de nuestras vidas para esperar pasivamente al siguiente contratiempo. Así que estas se han convertido en una carrera de obstáculos con un escaso margen de beneficio. Eso se traduce en la ausencia casi total de ese espacio en blanco donde suelen descansar y regenerarse los pensamientos y que tanto anhelo recuperar. Además, imposible planificar nada por temor a que salga al revés como si desear algo ya supusiera su revocación. Ahí es cuando la mente busca desesperadamente cualquier resquicio capaz de alimentarla de positividad y de esperanza.

Lo que ha sucedido esta tarde cuando una palabra ha bastado para despertar mil recuerdos. Sláinte! Salud en irlandés. Se pronunciaría más o menos "slauncha". Me sentí extrañamente en casa, aunque por motivos obvios me resultara imposible mimetizarme del todo. La bruma de algunas mañanas me trae siempre a la mente la niebla que recubría Gougane Barra. Esa es la imagen de Irlanda que suele acompañarme. Pero hoy, al oír Sláinte! he recordado cómo los irlandeses de Cork me enseñaron a pedir una pinta, a balbucear algunas palabrejas en gaélico, cómo me acogieron a mí más que a los demás, supongo que despistados por mi cabeza pelirroja y mi indefinible acento y la verdad es que me ha hecho mucho gracia. Tanto que he decidido que en cuanto pueda y liquidemos unos cuantos asuntillos de nada, lo empaquetamos todo y nos vamos a vivir a Cork!!

Que pase leve la semana!