martes, 17 de diciembre de 2013

Insomnio

Organizar los minutos, repasarlo todo mentalmente una y otra vez por miedo a extraviar alguno, perder uno y perderlos todos, no conciliar el sueño de noche, despertar una hora antes de lo previsto de día. Todo en uno. A la vez.

Vorágine de sensaciones y sentimientos de sentidos enturbiados por el agotamiento que andan borrachos y titubeantes.

Necesidad imperiosa de vaciar la mente de todo. No quedarse con absolutamente nada.

Recuperar mi norte. Dibujar un rumbo.

Parar. 

Simplemente para.