viernes, 11 de octubre de 2013

Viernes

Sonrisa enorme de la pequeña al preguntarme si hoy es viernes a sabiendas de que sí lo es.

Cinco minutos necesita la menda para desperezarse y bajar por fin a tirarse en el sofá a ver dibujitos.

Primeros refunfuños de la mañana hasta conseguir que levanten el culo del sofá y se sienten a tomarse la temida y odiada leche con nesquik. 

Vistazo al cuaderno de cono inglés que hoy hay examen de anatomía.

Imposibilidad por parte de la examinada de recordar palabras como smell, sour, sweet o salti. 

Convencimiento de que salti no existe pero duda más que razonable que no viene al caso y que es mejor callar.

Segundos bufidos de la mañana. Más que bufidos cabreo monumental y trompetero que espanta desde el más grande a la retoña. 

Vergüenza profunda de la matriarca porque uno de sus vástagos no vaya preparado a un examen. 

Reiteración de las dichosas palabras mientras nos vestimos, nos peinamos, nos arreglamos, todas a una y a la vez. 

No. Todas a una no. La peque sigue abajo, ajena al salti, viendo Doraemon y prometiendo a voces que se está tomando la tan temida y odiada leche.

La matriarca baja furibunda a por la filibustera láctea y la sube tras tres tragos de leche. Fijación con el número tres. Siempre tres. Curioso.

Acabamos de arreglarnos. A la matriarca le ha dado por peinar a sus retoños con peinados cuquis y todos los días se organiza de 8:20 a 8:35 una microfiesta peluquera. 

8:40. Las barbies están listas pero la mayor se ha encerrado en el cuarto de baño, y a la peque, aunque los abuelos ya están aquí, le ha dado uno de sus momentos mamitis y anda agarrada a su pierna sin querer cuentas con más nadie. 

8:45. Hora de partir. Aún me pregunto cómo en tan escaso tiempo hemos logrado meterlas en el coche con chaquetas y mochilas.

8:50. Como cada mañana a estas horas, ya estamos cansada de día. Pero hoy es viernes por fin, así que ¡¡¡buenos días!!!