martes, 1 de octubre de 2013

Sol de octubre

El sol de octubre tiene la extravagancia de picar. Su luz pica, agobia, molesta, ciega. En otoño el sol molesta, es un hecho. Y sea dicho de paso, hoy ha hecho además un calor excéntrico.


Mi otro yo ha vuelto a despertar y me es absolutamente imposible disimular sus aprecios. En un mundo perfecto, supongo que esto causaría baja laboral, el tiempo suficiente para acabar con Walter White, pero este es probablemente el más imperfecto de los mundos, así que la única baja que pueda causar serán las que no lamentará.


Mi otro yo podría aparentar antisociabilidad pero de lo que realmente adolece es de una profunda fobia hacia todo lo que implica perder el tiempo en lo que no merece ni el esfuerzo. Y en un mundo perfecto eso sería valedor de una medalla. Desgraciadamente es este un mundo bastante imperfecto. Tsss.


Sonrisa, ¡la vida es de color rosita!