martes, 29 de octubre de 2013

Decepción.

Me bajé de los tacones (qué alivio! qué tortura!) y me di cuenta de que el mundo seguía igual de estúpido aquí abajo.

Y ahora me voy a dormir con Muñoz Molina. Un antojo de muchos años que de pronto he querido aliviar. Llevo pocas páginas y aún no sé si me gusta. Y eso me intriga.

Buenas noches a la gente de buena voluntad,