lunes, 29 de julio de 2013

Escribir en masculino

La primera redacción va viento en popa. Digo la primera pues sé que una vez acabada esta habrá una segunda y probablemente una tercera.

Me encantan aquellos que hablan del fluir natural de la escritura, de cómo el autor se limita a sostener la pluma mientras el libro se va escribiendo solo, de la inspiración a  cuyas musas debo de caer mal y de los que logran  sacar libros como panes. Que sí, que me encantan porque me hacen sentir que pertenezco al pelotón de los torpes de los escritores, una suerte de alumna del PCPI literario y podría extenderme al infinito en cuanto a gloriosos símiles. Pero la idea ha quedado clara así que lo dejaremos ahí.

Pues esta mañana me he levantado con el convencimiento de que tal vez mi escritura sea demasiado femenina así que me he propuesto impregnarla de masculinidad y así  añadirle dramatismo y oscuridad al trasfondo del argumento.

¿El cómo?

Bueno. Ya veremos.

Lo dicho, buenos días!