miércoles, 24 de julio de 2013

El Embarcadero

El laberinto de las calles de casas setenteras que hay en la zona del Súper dificulta bastante su acceso al turista fortuito. Parecen ir en  paralelo pero ninguna desemboca en el mismo sitio. Al final de una de ellas y tras bajar la cuesta que la domina ahí está.

Cuenta la historia que fueron los propietarios de las tres casas que la rodean quienes construyeron la playa. Crearon un espigón de piedras y rellenaron con arena el hueco entre la barrera de rocas que la separa de Costa Tranquila y el espigón. Finalmente  pusieron una pancarta "prohibido el paso, playa privada".  a la mañana siguiente encontraron el cartel tirado en el suelo y gente en la playa, así que por la tarde lo volvieron a poner pero esta vez con una cadena que impidiera el acceso.  A la mañana del día siguiente volvieron a encontrarse la prohibición por el suelo, la cadena rota y a gente disfrutando en su playa. Así que por la tarde la volvieron a poner. Al tercer día la playa estaba llena de gente y el cartel con la cadena tirados por ahí. No volvieron nunca  a bajar a la que fuera por unas horas su playa.

Para mi gusto, e independientemente de que me gustó el acto de rebeldía de los vecinos, es probablemente una de las playas más absurdas que conozca. Y este año más que nunca. Tiene forma de media luna, su arena oscura y pegajosa es prensada por un tractor que retira los montones de algas hasta dejarla a estado de piedra. No veáis lo que les cuesta a los niños sacar de ahí un cubo de arena. He visto a niños dejarse las uñas en esa arena.

Pero lo que de verdad hace de ella una playa absurda es su agua. Olas: cero. Profundidad: a los diez  metros apenas si ha llegado a la rodilla. Temperatura: caldosa. Salinidad: una gota de ese agua puede dejar ciego. Categoría de playa: sólo apta para menores de 5 años y mayores de 65.

Además, este año hemos comprobado que el nivel de arena había vuelto a subir. En alguna playa de la costa hay unos operarios que se dedican a echar arena una y otra vez mientras  el mar se lo pasa pipa llevándosela y trayéndola hasta aquí.