viernes, 14 de junio de 2013

Insomnio (XV...)

Lo siento. No he podido dormir pensando en ti. 


Sonrisa.


No he podido dormir, porque cuando por alguna razón que escapa a mi entendimiento los demás deciden adueñarse ilegítimamente de mi tiempo y me imponen un horario asfixiante donde todas las horas de mis días están medidas y compartidas al segundo, me encuentro en la tesitura de que me he quedado sin ese momento mío para relajarme y reflexionar, y a eso de las cinco de la madrugada, mi mente me despierta religiosamente a gritos reclamándome ese espacio que necesita y que en este caso sí es legítimamente suyo. 


No me quejaré sin embargo de los pensamientos que pueblan mis madrugadas porque si no fuera por ellos, os habría mandado a todos más allá de Constantinopla. Y no me caracterizo por ser una persona precisamente paciente. 

Gracias a Dios, es sólo cuestión de días. Dentro de un par de semanas, nadie se acordará de mí.

Bendito verano.