martes, 4 de junio de 2013

I love Coco

Se ha asomado a la pantalla del ordenador y una palabra le ha llamado la atención. Me ha preguntado sin cortarse ni un pelo, con la sorna que le caracteriza y la sinceridad y naturalidad con las que llevamos tres años tratándonos qué era lo que estaba viendo en el ordenador. Le he dicho que se trataba de mi blog. Se ha reído de mí mientras lo abría para saciar su curiosidad. Ha leído la entrada del perigallo y no ha tenido ningún reparo en decirme que le parecía una chorrada. Me ha dicho en tono burlón que eso no lo leía nadie y le he enseñado el contador de visitas.  Ha visto las 5000 visitas y entonces tras unos segundos de reflexión ha llegado a la conclusión de que se trataba de alumnos que se metían a reírse de lo que ponía. Me ha hecho gracia su ocurrencia, le he sonreído. Ha tocado el timbre. 



(Extracto de uno de esos momentos anodinos en su superficie que conforman mis días...)