miércoles, 1 de mayo de 2013

Necesito un nombre.

Sí, bueno, es lo normal en mí, escribir equis páginas sobre un entramado que va a desembocar inevitablemente en una heroína que es la protagonista absoluta y cuando por fin le toca entrar en escena, resulta que no tiene nombre.

Lo normal... pufff.....


Había pensado en Alba primero, por ser un nombre bonito, pero es que el problema es ese, que Alba es un nombre racial y atractivo y no le pega para nada.

Había pensado en Blanca, el color de la pureza, pero resulta que está ya muy visto por lo de la Casa de los Espíritus y no quisiera que me acusaran de plagio por una nimiedad de esas caractéristicas.

He descartado también el nombre de todas las mujeres que me rodean y que me han marcado tanto que su nombre ha pasado a ser suyo únicamente. Algo así como marcas registradas.

He descartado obviamente todos los nombres extranjeros que le aportarían un toque exótico indeseable.

El mío tampoco vale, yo soy todos los personajes, no sólo uno.

Así que me quedan los absurdos nacionales y los inocuos. He de hallar un nombre inocuo y transparente que no traspase ada al personaje.

Y como no quiero detenerme en ello ahora que estoy escribiendo, la llamaré xxx.