martes, 28 de mayo de 2013

Instante

Echaste la cabeza hacia atrás. No sé si fue crueldad por tu parte o simple inconsciencia. Dejaste tu bonita cabeza apoyada sobre el respaldo del sillón, y al hacerlo y yo percatarme de la indefensión de tu gesto, despertaste en mí un irrefrenable deseo de echarme sobre tu boca y de robarte un beso. Giré los ojos y al hacerlo, dejé marchar aquel loco instante.





(Me ha gustado y por eso he vuelto a él. He aquí una variación post-publicación:

Echaste la cabeza hacia atrás. No sé si fue crueldad por tu parte o simple inconsciencia. Dejaste tu bonita cabeza apoyada sobre el respaldo del sillón, y al hacerlo y yo percatarme de la indefensión de tu gesto, despertaste en mí el pertubador deseo de echarme sobre tu boca y... 
Tuve que desviar la mirada para dejar marchar aquel loco instante.)