domingo, 28 de abril de 2013

Le bilan

¡Un año!

Sí, este mes he cumplido ya un año, llevo un año escribiendo en el blog de Rosita, esa chica que poco o mucho tiene que ver conmigo y sonará tan tópico y vulgar como que se me ha pasado volando. No lo dije en su momento porque eso de cumplir años y organizar fiestecillas para obligar a todo el mundo a felicitarte no va conmigo. Lo detesto más bien.

Topicazos:
Cuanto más viejo eres más deprisa se te pasa el tiempo.
Ha pasado el año y lo que hasta ahora era nuevo por descubrir se va a repetir por primera vez. 
 Nada volverá a ser lo mismo y todo seguirá igual. 

Le bilan en soi:

Sigo aquí, lo cual es ya todo un logro dentro de mi inconstancia. He escrito cosas que temía que se perderían. Están aquí a salvo del olvido. Y eso me gusta. Pero será porque el día está gris y triste, no encuentro muchos más puntos de los que alegrarme. No sé. No he alcanzado esa "petite mort", como llaman los franceses al orgasmo, no he conseguido publicar esa entrada que me proporcione un placer indefinible. Inefable. Aún no. Quiero pensar que lo bueno está siempre por llegar. Temo repetirme. Porque cuando uno se repite es señal de que se le ha acabado el discurso y me quedan tantas cosas por decir. Y quiero sentirme libre de escribir lo que me plazca, pero para eso hace falta una audacia que me temo que he perdido. Y es frustrante.


Bref.

Je suis d'une humeur maussade aujourd'hui. C'est peut-être  à cause de ce temps de chien qu'il fait. Ou peut-être pas. 


Joyeux Anniversaire!