jueves, 18 de abril de 2013

Discusiones filológicas

Cuando uno se cree estar de vuelta de todo, con la capacidad suficiente como para poder anticipar hasta el más mínimo detalle, entonces aparece la dama Vida, la de la uve mayúscula, lanzándote un guiño y una sonrisa pícara para demostrarte lo absolutamente equivocadísimo que sigues estando!


Cuando haya pasado el tiempo suficiente como para quedar liberada de mi juramento deontológico, contaré cómo me fue durante el curso en que tuve refuerzo de lengua en 1ºESO.


Mis diez jinetes del Apocalipsis, mis terroristas. En cualquier otro contexto me alegraría de tenerlos de mi lado y sobre todo no me gustaría tenerlos en mi contra pero no en ese aula tétrica, probablemente la más fea de todas, un zulo donde sólo hay sillas verdes, de esas con sus tableros incorporados. Un horror. En serio. Si apenas entra la luz del día.


Sí, vale, puede que acumulen entre todos el 90% de los partes de 1ºESO, no lo dudo, pero no sé... más allá de la cerca del instituto está el mundo. Y todos guardan esa inocencia en la mirada. No digo que sean inocentes pero todavía no han caído en el mundo de la adultez prematura.

Y de pronto cuando no te queda esperanza porque como he dicho antes, estás de vuelta de todo y lo sabes todo sobre la Vida, los pones a corregir un ejercicio sobre lexemas y morfemas, y te salta el delgadito de la cara de ángel que no es cómo lo están diciendo. Que el lexema de acordó no es acord- sino ac-, porque en presente acord- se modifica y un lexema es invariable, que así se lo han enseñado a él. Y entonces salta otro, el de la mirada celeste de gato, que está equivocado. Así que el de la carita de ángel se va a la pizarra seguido del otro. Y entonces un tercero entra también en la discusión, el más bueno de todos que yo no sé lo que pinta en esta jungla, el pobre, por lo menos nos apoyamos perdidos como estamos en un lugar al que no estamos acostumbrados y de pronto se lía un pitoste impresionante en torno a ese dichoso lexema. SÍIIIIII esta vez el pitoste es en torno a un lexema. Y la mayoría entra a opinar y tiene algo que decir sobre el dichoso lexema. Y de pronto me siento bien...


No creo que se vuelvan a repetir muchas de estas tertulias. De hecho hoy era el cumple del grandullón y ha sido imposible. He visto y he oído cosas que nunca creeríais y que os dejarían con la boca abierta. Pero el lunes tuvimos una discusión filológica.


Good night!!!