jueves, 25 de abril de 2013

Quiero la foto de un cielo aborregado

Quiero tener la foto de un cielo aborregado.

Recuerdo una tarde que nos íbamos ya a casa, desde el aparcamiento del instituto, Luis me señaló el cielo y me dijo que estaba aborregado. ¡Y era cierto! Todo el cielo era un rebaño de pequeños corderitos de nube. Era hermoso. Y me pregunté cómo no me había fijado nunca en ello. 


No puede ser que por no saber su nombre antes no me hubiera fijado nunca.


Desde aquella tarde, persigo cielos aborregados. 


¿Por qué me he acordado ahora? Porque anoche mientras me fumaba un Nobel miré al cielo como siempre lo hago y ahí estaba; la luz de la luna llena se traslucía a través de un pequeño rebaño de borreguitos nocturnos.


Viva San Marcos!!!