viernes, 14 de diciembre de 2012

Mi primera manifa

Sí, ya pasó. No sé si íbamos cuatrocientos como he leído por ahí. Sé que íbamos ocho de Macael. Pero como decía mi Gabriela de pequeña (más), 
"no somos muchos, pero somos machos" 
(con acento mejicano, por supuesto).


Pasó. Y ahora que ya pasó no me importaría volver ahí. 


Tener la certeza de estar en el lugar donde debo estar haciendo lo que debo hacer. Y punto.


Ahora que la semilla está plantada, sólo debo procurar que arraigue. No soy ingenua. El proceso será arduo y me acojona. Pero ahí está. Ha empezado. He dado un paso. Aun desconozco cuál será el siguiente pero al menos tengo cada vez más claro el objetivo.


De las emociones y de las sensaciones vividas ayer por la tarde me quedarán gratos recuerdos y una enorme y profunda satisfacción.


Nos vemos en las calles.