sábado, 29 de diciembre de 2012

En 1972...

En 1972 ocurrieron muchas cosas, algunas muy buenas y otras no tanto. 


Fue el año de las Olimpiadas de Munich, de aquel accidente de avión en Los Andes, de los grandes terremotos de Irán y de Managua, del terrible domingo sangriento en Irlanda del Norte y también fue el año en que un loco atacó La Pietá de Miguel Ángel causándole destrozos importantes... ¡Dios mío! ¡Fue un año horrible!


Noooo. Porque el año en que triunfaron Cabaret, El último Tango en París, El Padrino y la Aventura del Poseidón no pudo ser de ninguna manera un año malo. 

El año en que nacieron la Princesa leti, Eminem, Luis Figo, Juan Antonio, y alguno de los componentes de Amaral, Guns'n Roses, Oasis o Green Day fue un año primordial. 

Además, también fue el año en que encontraron a aquel pobre sargento japonés oculto durante 27 años y ya le contaron que la segunda guerra mundial había acabado... por fin... Imaginaros que hubiese seguido escondido en la selva... pobrecillo...

Y para los frikis de la informática, fue el año en que se crearon los disquetes, el primer virus (qué tiempos aquellos en que sólo había un virus...) y Atariiiiii!!!! aparte de otras cosas que no entiendo para nada.

(He omitido todo el capítulo dedicado a la Guerra Fría, Nixon y el Watergate porque entiendo que los asuntos políticos son para el común de los mortales soporíferos, y también la parte de los cohetes espaciales pero esta es que me aburre soberanamente)



Pero lo que hace sobre todo que ese año sea fundamental en la vida de muchas personas muy muy importantes es que fue el año en que un chico simpático con un aire a Beatle sin saber decir exactamente a cuál de los cuatro, decidió pedir en matrimonio por carta a una exótica chica de larga melena negra de la que se había enamorado aquel verano y que se parecía a Frida Kahlo pero en más guapa o sea más a lo Salma Hayek. Y sin entrar en muchos pormenores, algunos de los cuales muy jugosos, esta ni corto ni perezoso se tiró en el primer barco de crucero que pasaba por Comodoro Rivadavia*, eso sí con carabina incluida porque en aquellos tiempos los padres no se andaban con tonterías, cruzó el charco en un plis que duró  semanas y acabó diciéndole que sí en la bonita parroquia de Arboleas. 

Y fueron felices y siguen comiendo perdices hasta la fecha!!!

¡¡¡FELIZ ANIVERSARIO!!!!!






(*): lo del curcero no ocurrió exactamente así pero no me digáis que no habría sido espectacular!!!