domingo, 21 de octubre de 2012

Palabras clave de búsqueda

En los albores de noviembre, algunos hogares ya empiezan a oler a cadáveres, a sortilegios y a almas malditas. ¡¡Y me encanta!! Hay algunas festividades que me producen tal sopor y repulsión por su artificialidad que por mí ardieran, pero Halloween me agrada y no por sus chorraditas truquitratos o porque los paganos anglosajones con esa manía por hacerlo todo del revés se lo tomen como su pequeño carnaval particular. Me encanta porque el terror y el espanto forman parte de nuestro cotidiano tanto o incluso más que el amor o la felicidad y merece su personal homenaje. En mis hijas, la muerte y la enfermedad ejercen una extraña fascinación y llevan días soñando con la noche de Halloween y este año se vestirán de novias cadáveres. ¡Brujitas mías, son tan bonicas!
Así que aprovecharé la ocasión que me brinda este primer Halloween que paso con mi querido blog, para compartir con él algunas cuestiones que este año han producido en mí cierta desazón...
Palabras clave de búsqueda
Existe una enorme diferencia entre escribir un diario íntimo y publicar un blog y es eso, el bien llamado PÚBLICO. Sinceramente, si no me preocupara tener público, este blog no tendría en absoluto sentido y seguiría con mi diario.
No pocas veces me meto en las estadísticas de este blog a "goler" y la verdad es que si no tengo nada más que hacer, me divierto bastante comprobando por ejemplo que tengo una fiel admiradora alemana, das Fräulein Ingrid, que llega a mi blog gente de todas partes del mundo con las búsquedas más extravagantes y que tengo que tener cuidado con algunas palabras clave de búsqueda pues he remitido erróneamente en más de una ocasión a mi blog, como hace poco cuando no se me ocurrió otra cosa que poner el nombre del texto que había caído en selectividad haciendo que bastantes se metieran en busca supongo de las soluciones al ejercicio.
Ahora bien, al volver del verano, un día que para variar no tenía mucho que hacer, me metí en las estadísticas del blog y me percaté de que había recibido un número anómalo de visitas desde Venezuela y desde Canadá y de que estas visitas parecían coincidir con un número también apreciable de visitas a la entrada "la desaparición de Guillermo". Mi mente propensa a hacerse las pajas mentales (valga la redundancia) más disparatadas  empezó a divagar sobre los motivos de este repentino interés. Y fue entonces cuando me fui a las palabras clave de búsqueda y advertí un dato no poco aterrador que me heló la sangre y me llevó a cerrar deprisa las ventanas abiertas del blog del miedo que me entró, pues aquellas visitas desde Venezuela y Canadá coincidían con las siguientes palabras de búsqueda:
 la+desaparición+de+rosita
He vuelto a mirar las estadísticas de este mes pero aquellas palabras ya casi han desaparecido quedando solo un triste y mal escrito testigo de aquel susto.
  
¡Feliz y gris domingo!