sábado, 22 de septiembre de 2012

Ringu. La llamada

Buenas tardes!!!
Mi falta de inspiración empezaba a desesperarme. Bien es cierto que tuve un par de amagos de entradas, pero justo me pillaban por banda sociovirtual y a lo de hacer varias cosas a la vez, este año más que ninguno otro antes, me está costando horrores volver a acostumbrarme. De hecho, creo que escribo más lento que nunca...
El caso es que esta mañana me he puesto a buscar películas y estas me han traído un montón de bonitos recuerdos.
Este año tengo alternativa con 3º. Bueno, realmente ya no se llama "alternativa" sino "atención educativa" y es esa asignatura que cursan los alumnos cuyos padres no quieren que les enseñen "religión". Con la mano en el corazón, no he tenido aun ningún compañero de religión que me cayera mal, y menos aun por dar esa asignatura, a ninguno le deseo nada malo, y en mi casa tenemos toda una paleta de matices católicocristianos, pero el instituto no es el lugar para impartir religión. Es mi humildísima opinión. En fin, el caso es que doy "atención educativa" y hablando con los alumnos acerca de cómo enfocar la asignatura para que esas dos horas semanales se hagan lo más amenas posible, una cosa lleva a otra y nos ponemos a hablar de pelis.
Pregunto desde la ignorancia. ¿Sabe alguien cuántas escenas de asesinato, desangramiento, descuartizamiento, decapitación, violación y/o desmembramiento ha visto un alumno de 3ºESO medio que aun no ha cumplido los 15?
He llegado a la conclusión que  todas las que se puedan descargar desde internet, mandar por whatsap  y unas cuantas más.
Aaaahhh!! Horror!!! Nuestra juventud está siendo expoliada de su inocencia, les están arrancando su capacidad empática, el demonio tecnológico está creando una generación de monstruos insensibles y blablabla...
Gilipolleces.
Mi recuerdo más antiguo es el de una noche de verano, el sol aun traslucía por la persiana, nos íbamos a poner a ver la peli de la noche en la tele chica de la cocina, mi hermana no tendría más de 12 años, imposible por las fechas y los años, yo casi dos más, y me propuso ver  "Vendredi 13", a lo cual accedí. Sonó la banda sonora, la escuché un minuto, me levanté y me fui; y ahí acabó durante muchos años mi aventura con el género que denominaré de asco, de brrrrrr por no llamarlo de AAAARGGGG.
Los alumnos me preguntaron ayer si había visto "La casa de cera". Les pregunté si era la de Paris Hilton. Me dijeron que no. Pues no, no la he visto. Pero si es "La casa de cera" con Paris Hilton, sí que la vi, me llevó mi hermana a verla al cine en Almería. Los asientos son enumerados y justo al lado de nosotras se sentaron dos crías que eran aun más jóvenes que mis alumnos de 3ºESO. ¿Y por qué lo sé? Porque nos tiramos media película mirándonos, con la cara desencajada vuelta de la pantalla para no ver lo que ocurría ahí. ¡Es lo que pasa cuando uno se mete en las pelis para mayores de 18 años que no debe! Y mientras, mi hermana seguía impasible en el sillón a mi lado, devorando cada detalle de la pantalla mientras engullía sus palomitas de maíz.
Pero tampoco todas las experiencias han sido igual de AAAAARGGGG. Gracias a mi hermana, he visto en la gran pantalla pelis imprescindibles, muchas, como "El día de la bestia" o  "Tesis". Y a la sesión golfa de medianoche que me llevaba. Con un par. Ala.  
Luego volvimos de Granada y llegó la época sin cine (no, desde donde vivo el cine más cercano está desde hace cinco o seis años a 45 minutos en coche) pero digamos que mucho antes de que los giliamericanos cerraran megaupload mis hermanos ya habían hecho acopio de una amplia colección de bodrios giliamericanos y también de joyas cinematográficas, y de vez en cuando, entre thrillers y romantiñoñas (que por cierto me encaaantaaaan), nos atrevíamos a poner una de esas joyas espeluznantes. Y así fue cómo tuve la gran suerte de descubrir Ringu, subtitulada en español creo, mucho antes de que los giliamericanos decidieran una vez más hacer una copia sin ninguna originalidad llamada The Ring.


Que hasta donde yo recuerde, mi hermana era al género terrórifico lo que el dependiente de un sex-shop tamaño mercadona al porno, una enciclopedia humana andante de todas las pelis de terror/horror cuyo título llegara a sus oídos u ojos. Absolutamente admirable.
Y por eso le he mandado un mensaje esta mañana al Facebook a ver si conserva Ringu porque desde que los giliamericanos han cerrado megaupload, las cosas se han complicado un pelín y a ver lo que me dice de la tal Insidious o como se diga. No lo pienso buscar. Internet no es tan fiable...  ¬¬.... 
En conclusión, es absolutamente inconcebible que me siente nunca  a ver esas películas donde la hemoglobina corre a raudales, donde descuartizan a criaturas sin ningún motivo del tipo Saw y compagnie . Mi hermana por el contrario, las devora una tras otra con una pasmosa indiferencia pasional o con una inexpresiva pasión o como mejor lo entendáis.

Y sin embargo nadie que nos conozca a las dos se atrevería a aseverar que yo soy más normal que ella, ¿a que no?

Ahí quería yo llegar...
Ea...