sábado, 7 de julio de 2012

El día perfecto

Mis asiduos lectores se preguntarán el por qué de mi silencio desde junio a lo cual sólo puedo contestar VE-RA-NO.

El prolongado kumbhaka de estas semanas me ha servido para mentalizarme de que ha vuelto a ocurrir, ha vuelto a llegar la temida época estival y no me queda más remedio que hacerme a la idea de que un año más tendré que sobrevivirle... ??? Nooo, para nada, no me ha servido absolutamente de nada porque no sé cómo va a ser este verano en concreto pero es que el verano me crispa, y cuando me crispo sólo puedo pensar en que estoy crispada y eso me crispa aun más. Y ya está.

Pero haré una excepción con el día de ayer, porque llevo todo el día queriendo describirlo. El día perfecto fue el de ayer. Porque después de preparar un delicioso gazpacho te arreglas para ir a la Caja de tu pueblo para anular una cuenta olvidada hace diez años de la que se han puesto a cobrarte ¿comisiones por no hacer nada? y cuando vas a aparcar el coche, te encuentras a tu padre al que creías en Garrucha y con el que no te hablas desde la pelea anual (sí, una vez al año celebro un cabreo monumental en plan familiar, el motivo no importa demasiado, es más la emoción de los gritos, insultos y reproches lo que me atrae, ya, ok, dejemos el tema), pero una semana ha sido suficiente, y le preguntas que hace allí y resulta que han venido todos, así que en lugar de ir a la caja, te vas al Toni a tomarte un café con ellos, y te encuentras con tus primas y hablas con todos ellos de todo y esos son momentos que hacen que un día sea perfecto. Incluso después cuando vas a la caja, te atienden tan bien y tan deprisa que piensas, todo está saliendo redondo.

Y como todo está saliendo redondo, llamas a tu marido para recogerlo a su trabajo y evitarle el chicharrete, y de camino le convences para ir a esa cerveza con los compañeros, "venga, pásalo bien, y no te preocupes por el gazpacho", hoy es un día perfecto.


Y después de perrear en el sofá durante dos horas sin hacer nada, te pones a las cuatro a hacer sushi, el primer sushi de tu vida, me encanta el sushi, bueno, en este caso es sushi maki. Hay que lavar el arroz, es un arroz especial, y luego dejarlo a remojo, y luego volverlo a lavar antes de cocerlo lentamente y dejarlo enfriarse para poder prepararlo. El proceso es lento y delicado, todo muy japonés.  Mientras se enfría, una horita de ciclostatic mientras veo la MTV. (Me he vuelto adicta a la MTV, a Jersey Shore, a Geordie Shore, a "Ya no soy gordo" y a "Mom at 16" ¿Efectos secundarios del kumbhaka?).

Ya son las 7. Sigamos con el sushi maki. Hay que mezclar el arroz con dos cucharadas soperas de vinagre de arroz junto con dos cucharadas soperas de azúcar. Cortar el pepino, el aguacate, el salmón y el atún en tiras finas. Y sobre una hoja de algas secas echar el arroz y los distintos rellenos, y enrollarlo todo con una esterilla hasta formar un rollo bonito y firme. Encontrar la forma de cortarlo sin destrozar el alga ni el rollo y sin que se salga el relleno. Et voilà! El resultado es espectacular.  (Y le eché fotos y todo, por supuesto XD clin!!!)


Que te estés tomando un baño relajante y preparatorio para la boda del día siguiente y de repente te encuentres liada en una toalla preguntando a grito pelado por el embudo que necesitas para meter el gazpacho en una botella (no hay chino ni veinte duros en todo el territorio español que no venda embudos!!!) y al rato siguiente estés sola en tu cocina ante un megaplato de sushi maki y una cerveza en lugar de una botella de vino blanco viendo las reposiciones de "Alaska y Mario" en la MTV son cosas que pueden ocurrir. Aunque no correspondan precisamente al concepto de "día perfecto".

Y si alrededor de las 12:40h de la noche, de pronto una página con el encabezado de no sé qué ministerio y el escudo de la policía nacional te bloquea el ordenador, y lo primero que te llevas es un susto, y luego imaginas el bochorno y el oprobio que vas a hacer pasar a toda tu familia cuando te inculpes por no sé qué delito que has cometido precisamente en ese día perfecto; entonces con cara de pringada, te preguntas en qué momento y por qué el Karma ha decidido cambiar de dirección. Es una pena que el hecho de tener el ordenador infectado y completamente inoperativo no deje hacer una captura de pantalla de este troyano, el famoso virus de la policía nacional también conocido como virus ukash. Porque cuando ya recobras la sangre fría para pensar que debes borrar cualquier huella del delito que presuntamente has cometido, leer que tu ordenador se ha metido en páginas con contenido pedófilo y zoófilo y que al tenerlo desatendido, tienes que pagar 100 euros para no pagar una multa de 2000 a 8000 euros (no deja de ser curioso que acojone más tener que pagar 2000 euros que una pena de cárcel, y es que las cosas no están para bromas!) no deja de tener su gracia.

No sé realmente lo que hice anoche para arreglarlo pero sí que después de reiniciar el ordenador como diez veces, quitar el wifi, quitar la última actualización del controlador del adaptador de red, hacer que el botón que enciende el wifi dejara de funcionar y no sé cuántas cosas más, conseguí algo, no sé muy bien el qué y me acosté en el sofá a eso de las 2 de la mañana, preguntándome todavía qué demonios le había hecho yo al Karma.

Al día perfecto le sigue una noche perfecta y una madrugada perfecta, con sus claxons, las voces a grito pelado de un tío llamando a no sé qué Antonio y no recuerdo muy bien qué más sonidos armoniosos que tanto gustan de escuchar a esas horas. 9:30h de la mañana, boda a las 12:30h, marido con tremenda resaca y ordenador con troyano. Yupi!!! Desayuno deprisa, el espíritu de Apple me posee de repente y me dice "reinicia en modo seguro, reinicia en modo seguro" porque nadie se creerá que esa idea me ha venido sola, ¿verdad?, internet funciona, busco solución, como tenga que aplicarlas todas no hay boda, tengo la excusa del sushi, me descargo no sé qué antimalware en softonic (¿qué seríamos sin softonic y sus toolbars?), lo instalo, me lo limpia, lo reinicio yyyyyyyyyyyyyyyyyyy entonces es cuando me arrepiento de tocar anoche el controlador del wireless network adapter porque mi wifi ha muerto. Ni con cable se reanima. Y si con el LAN no funciona internet es que definitivamente ha muerto. Y entonces, el Karma vuelve a fluir a mi favor, el espíritu de Apple regresa a mí y me dice "punto de restauración, punto de restauracióooon..." y entonces lo hago, lo restauro al otro día no, sino al anterior por si las moscas, y mientras cruzo los dedos, me da tiempo a ducharme y a comprarme unas medias, tabaco, un embudo y un cuaderno para mis cosas!

Ha sido una boda perfecta, de las que me gustan, en las Pocicas, al lado de casa, en muy buena compañía, y un panzón de comer comida buena. El ordenador se  reinició y funcionaba bien aunque ahora renquea un poco pero tras la traumática experiencia por la que ha pasado, ¿quién no renquearía?

Y mañana, pues mañana será un nuevo día. Retendré la respiración.