lunes, 28 de mayo de 2012

Como los súper héroes...

Aunque no exactamente. Habría que obviar algunos detalles como por ejemplo lo de los súper poderes. Ni me ha picado ningún bichico ni procedo de otro planeta. Y el disfraz pegadizo. Eso también tendríamos que obviarlo. Y la Liga del Bien y del Mal. Es que realmente no conozco a ningún súper villano. Como mucho a villancicos. Pero obviando todo eso, casi que se le parece... A lo lejos... Si entorno un poquito los ojos... Sí, yo creo que esa es la idea.

Es divertido. Realmente divertido. ¿Para qué voy a negarlo?

Y no es que me vaya a quejar ahora de que la vida de mamá sea un tanto... tranquila. Que no aburrida. Pero es escasamente contestataria. Abstenerse cheguevaras, pasionarias y fauna por el estilo. Admitamos lo complicado que resulta hablar del yugo de los bancos, de la calaña política, de  globalización y de la organización de asambleas cuando sólo se tiene 3  y 5 años. Además, empíricamente hablando, pocos han dado tan buenos resultados como el modelo materno tradicional.

Y en cuanto a mi otra faceta, la de docente y que ocupa el otro 50% de mi vida, reconozco que cuando me enfundo la bata de profe, me vuelvo conformista y todo lo políticamente correcta que puedo. Y en cuanto a lo políticamente correcto, todo lo que no sea así, es automáticamente vetado. Porque no quiero herir los sentimientos y anhelos y traumatizar de por vida a  esos encantadores querubines a los que debo ante todo educar y enseñar en los valores puros y éticos que hacen que esta sociedad funcione tan requetebien. Y muy de vez en cuando si se me escapa el término "tonto", antes he tomado la precaución de hacerlo precisando que se trata de un estado pasajero que no perenne, todo lo cual mientras gesticulo un entrecomillado como lo hacen las azafatas antes de que el avión despegue.

Así que algunas noches, cuando el resto de la humanidad se ha ido a dormir, la mami profe políticamente correcta abre su cuenta de twitter alternativa y se transforma. Y olvida las formas y el fondo y se convierte en un twittero guerrero dispuesto a desenmascar a los grandes malvados de nuestros tiempos (y que curiosamente también tienen cuentas twitter).

Bueno, tengo entendido que a otros les da por chupar lápices y existe la leyenda urbana de que las mamás americanas toman todo tipo de drogas para no sucumbir al estrés de la carga de sus hogares. Yo por ahora y que yo sepa, mi método es "inocuo". Y extremadamente divertido. ¿Para qué voy a negarlo?

Bonne nuit!