viernes, 27 de abril de 2012

Reflexiones en el coche.

Iba en mi Astra rojo pasión. Realmente no es rojo pasión, es rojo lava. Aunque posteriormente, Opel tuvo a bien atender mi brillante sugerencia, y ya los nuevos modelos incluyen la opción de Rojo Pasión.

Psicoanalicemos el momento.

Una foto. Un reproche que fue totalmente injusto. Mi embarazo. Mi pequeña.

Lealtad. Algunos confunden lealtad con servilismo y lameculeo. Pero en eso no me meto, cada cual es muy libre de lamer lo que le da la gana.

Lo peor es cuando intentan infundir servilismo y lameculeo disfrazados de lealtad. O abusan de la lealtad para intentar meterte el servilismo a la fuerza, sin anestesia y por donde más duele, o sea por detrás.  

Jamás he practicado el beso negro, ni literal ni metafóricamente. Aunque todo sea dicho de paso, me repugna más lo último que lo primero.

Así me va.

Para bien o para mal.

Lo que no entiendo todavía es la relación entre mi coche y los culos. Pero tampoco me sorprende.

Buenos días!!!!