sábado, 28 de abril de 2012

La pupas

Mi Isabel María es un angelito con una sonrisa que colma el cielo.

Pero al nacer, parece que hubo una confusión y el angelito se metamorfoseó en pupas viniendo a parar a nuestra casa.

Desde que aterrizó en su cuna tomó conciencia de su condición de pupas, y debido a su naturaleza prudente, adoptó la costumbre de llorar y de quejarse sólo lo imprescindible, pues no le gusta importunar a nadie con lo que ella considera que son sus tonterías.


Bueno, las noticias relevantes de esta semana han sido que mi Gabriela ha aprendido a "rular" la "r". Durante los minutos que duró el trayecto de vuelta de la piscina, sentada y abrochada en su sillita de cría de 5 años, decidió, tras escuchar atentamente la sugerencia de su padre, que era el momento propicio para articular la "r" de manera vibrante múltiple alveolar sonora,  y como ha ocurrido con todo lo que se ha propuesto hasta ahora, desde que se bajó del coche no ha dejado de recitar correcta y religiosamente "el perrro de San RRoque".  

La otra noticia relevante es que a mi angelito le ha picado una garrapata. Lo normal. ¿A quién no le ha picado alguna vez una garrapata?  

Desde que se subieron en el coche de su abuelo ayer, las echo de menos. Ya no tardarán en llegar.