viernes, 20 de abril de 2012

De cabreos...

Típico. Te buscas una tarde tranquila para dedicarla a tu blog y publicar al menos veinte entradas nuevas, recuerdas aquello que escribiste hace años y que no llegaste a publicar nunca, y entonces es cuando todo se joroba porque de repente ha desaparecido y no sabes en qué subcarpeta o en qué cuenta de correos lo dejaste, y probablemente, si lo volvieras a leer, lo cambiarías todo desde la primera coma hasta el punto final, pero ahora mismo te parece lo mejor que escribiste nunca.

Fuuuuuus....

Lo encontraré. Aunque sea lo último que haga.